Ruslan Alexander: elegir Gijón para dar el siguiente paso
Ruslan Alexander “Rusly” será nuevo jugador del Círculo Gijón Baloncesto. El ala-pívot madrileño, nacido el 1 de septiembre de 2002 y con 2,03 metros de altura, llega a Gijón después de una temporada en la que consiguió el ascenso a Segunda FEB con Badajoz. Atlético, versátil y con un enorme margen de crecimiento, ha elegido el Círculo para continuar construyendo su carrera. Y el club quiere que Gijón sea el lugar donde dé definitivamente el siguiente paso.
Hay fichajes que se hacen pensando únicamente en lo que un jugador puede dar hoy.
Y hay otros en los que resulta imposible no mirar también hacia mañana.
Ruslan Alexander pertenece a los segundos.
A sus 23 años tiene físico, experiencia en Tercera FEB y unas condiciones atléticas que llaman inmediatamente la atención. Pero, por encima de todo, llega al Círculo con una idea muy clara: todavía tiene mucho baloncesto por desarrollar y quiere trabajar para descubrir hasta dónde puede llegar.
Tuvo la posibilidad de tomar otros caminos. Eligió Gijón.
Y esa decisión genera también una responsabilidad para nosotros.
Si Rusly ha confiado en el Círculo para continuar su formación, nosotros queremos corresponder a esa confianza.
Un jugador que juega por encima del aro

Hay una característica de Ruslan que resulta evidente desde las primeras posesiones.
Es un atleta.
Sus 2,03 metros, envergadura y capacidad de salto le permiten hacer cosas que no son habituales en Tercera FEB.
Corre bien la pista, juega por encima del aro y es un excelente finalizador cuando recibe cerca de canasta. Puede atacar de cara, aprovechar espacios desde el perímetro y castigar defensas cuando consigue avanzar hacia el aro.
Pero reducir su juego únicamente a su físico sería quedarse corto.
Rusly puede jugar también de espaldas desde el poste bajo y dispone de un lanzamiento exterior que le permite abrirse y amenazar desde la línea de tres puntos.
Esa combinación permite utilizarle tanto como ala-pívot como en posiciones más abiertas y ofrece al cuerpo técnico diferentes posibilidades para construir los quintetos.
Ya en su presentación con Badajoz se definía públicamente como un jugador atlético, agresivo atacando el aro, capaz de desenvolverse en el perímetro y sólido defensivamente.
Mucho más que centímetros
Quizá sea en defensa donde sus condiciones físicas pueden terminar convirtiéndole en un jugador especialmente importante.
Ruslan tiene brazos largos, salto vertical y capacidad para llegar a lugares a los que otros jugadores sencillamente no llegan.
Eso le permite intimidar cerca del aro, cambiar tiros y ayudar defensivamente desde posiciones alejadas de la acción.
Pero existe otro aspecto que al cuerpo técnico le gusta todavía más.
Compite.
Puede realizar una gran acción por encima del aro y, en la posesión siguiente, tirarse al suelo para intentar recuperar un balón dividido.
Esa combinación entre talento físico y voluntad competitiva encaja exactamente con el jugador que queremos ayudar a construir.
Porque el objetivo no es que Ruslan viva únicamente de aquello que la naturaleza le ha dado.
El objetivo es que aprenda a utilizarlo cada vez mejor.
Una trayectoria que sigue creciendo
Ruslan se formó en Zentro Basket Madrid y ha ido recorriendo diferentes etapas en el baloncesto nacional, pasando también por CD Estudio y CP Peñarroya antes de incorporarse al Badajoz.
Durante la temporada 2024/25 comenzó el curso con Zentro Basket y posteriormente se incorporó a Peñarroya, donde firmó 9,6 puntos y 5,7 rebotes de media en 12 encuentros.
Ese rendimiento le abrió la puerta la temporada siguiente del Vítaly La Mar BCB Badajoz.
Y allí volvió a dar otro paso.
Ruslan terminó convirtiéndose en un jugador importante dentro del equipo que consiguió el ascenso a Segunda FEB en la temporada 2025/26. Disputó 14 encuentros, con algo más de 20 minutos de media, 7,4 puntos y 4,8 rebotes por partido.
Hubo noches que mostraron especialmente su potencial. En abril de 2026, precisamente frente a su antiguo equipo de Peñarroya, fue el máximo anotador del encuentro con 20 puntos en la victoria de Badajoz.
Son números que hablan de un jugador que ya puede producir.
Pero nosotros pensamos fundamentalmente en todo lo que todavía puede llegar a producir.

Elegir dónde crecer
Ese es probablemente el punto más importante de este fichaje.
Ruslan tenía otras posibilidades para continuar su carrera.
Algunas, incluso, en categorías superiores.
Sin embargo, ha preferido un proyecto en el que pueda encontrar algo diferente: minutos, confianza, trabajo individual y un entorno que le permita seguir formándose como jugador.
Ha elegido Gijón.
No para detener su carrera.
Precisamente para acelerarla.
Desde el cuerpo técnico se resume de una manera muy sencilla:
“Es un chico con una gran proyección que ha renunciado a jugar más arriba y eligió Gijón para continuar con su formación. No le vamos a defraudar.”
Porque fichar talento joven implica algo más que pedir rendimiento.
Significa también asumir el compromiso de ayudar al jugador.
Y con Rusly ese compromiso será especialmente importante.
Dos años para construir algo
La relación entre Ruslan y el Círculo nace con vocación de continuidad.
Si todo sigue el camino previsto, el proyecto deportivo está pensado para desarrollarse durante las próximas dos temporadas.
Tiempo para competir.
Pero también tiempo para trabajar.
Mejorar su lectura del juego.
Ser más consistente desde el perímetro.
Aprender a sacar todavía mayor rendimiento de su físico.
Mejorar sus decisiones.
Entender cuándo jugar de cara y cuándo castigar desde el poste.
Convertir sus condiciones defensivas en una presencia constante durante todo el partido.
En definitiva, transformar potencial en rendimiento.
No queremos únicamente al Ruslan Alexander que llega a Gijón.
Queremos trabajar para descubrir al jugador que puede salir de Gijón dentro de dos años.

Buenas referencias antes incluso de llegar
Rusly tampoco llegará completamente a ciegas.
Antes de tomar su decisión habló con dos jugadores que conocen perfectamente nuestro club: Alberto Díaz y Sharif Idris.
Ambos compartieron vestuario con él y le recomendaron la posibilidad de venir a Gijón.
Para el Círculo vuelve a ser una satisfacción comprobar cómo jugadores que han pasado por nuestro vestuario se convierten después en los mejores embajadores del club.
Cuando un antiguo jugador recomienda a un compañero venir aquí, hay algo que trasciende los resultados.
Significa que recuerda bien cómo fue tratado.
Cómo se trabajó.
Y qué encontró dentro del vestuario.
Ruslan llega con esas referencias.
Ahora nos toca hacer que se cumplan.
Talento que todavía está por escribir
Rusly tiene 23 años.
2,03 metros.
Salto.
Envergadura.
Capacidad para finalizar por encima del aro.
Juego de cara.
Recursos al poste.
Tiro exterior.
Intimidación defensiva.
Son muchas herramientas.
Pero ninguna carrera se construye únicamente acumulando herramientas.
Se construye aprendiendo a utilizarlas.
Y ahí comienza nuestro trabajo juntos.
El Círculo incorpora a un jugador que puede ayudarnos desde el primer día, pero sobre todo apuesta por un jugador cuyo mejor baloncesto creemos que todavía está por llegar.
Ruslan ha elegido Gijón para buscarlo.
Nosotros hemos elegido a Ruslan para ayudarle a encontrarlo.
Bienvenido al Círculo, Rusly. 🔴⚫🏀
Tienes una oportunidad.
Y tenemos mucho trabajo por delante.
RUSLAN “RUSLY” ALEXANDER | FICHA
Nombre completo: Ruslan Alexander Alogo Evuna
Nombre deportivo: Ruslan Alexander — “Rusly”
Nacimiento: 1 de septiembre de 2002, Madrid
Altura: 2,03 m
Posición: Ala-pívot / Forward
Último equipo: Vítaly La Mar BCB Badajoz
Formación: Zentro Basket Madrid
Trayectoria reciente: CD Estudio, Zentro Basket, CP Peñarroya y Badajoz.
Última temporada: ascenso a Segunda FEB con Badajoz.
Perfil: atletismo, juego por encima del aro, finalización, versatilidad ofensiva, intimidación, rebote y capacidad defensiva.
