Protocolo de actuación para la Protección del Menor y para la Prevención contra la violencia sexual y de otros tipos.

Un Entorno Seguro para Todos

En Círculo Gijón Baloncesto, entendemos que la seguridad es una prioridad fundamental en cada actividad que realizamos. Nuestro compromiso se refleja en la implementación de estrictos protocolos diseñados por la Federación Española de Baloncesto, que garantizan la protección de todos los jugadores, entrenadores y personal involucrado en el club.

Estos protocolos abarcan desde medidas de prevención de lesiones hasta procedimientos de emergencia para abordar cualquier situación inesperada. Fomentamos un ambiente donde cada participante se sienta seguro y respetado, permitiendo que se concentren en mejorar sus habilidades y disfrutar del deporte que aman.

Al unirnos como comunidad, promovemos el respeto mutuo y la seguridad, pilares que sustentarán el crecimiento y disfrute del baloncesto en Gijón. Te invitamos a explorar nuestra dedicación a mantener el baloncesto un lugar donde todos puedan brillar sin preocupaciones.

¿ Podemos ayudarte ?

Mónica Dongil.  Delegada de Protección

Lucía Cañete.  Contacto con la cantera

E-mail: teescuchamos@circulogijon.com

Estoy de acuerdo en que estos datos se almacenen y procesen con el fin de establecer contacto. Soy consciente de que puedo revocar mi consentimiento en cualquier momento.*

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Protocolo de Protección Integral del Club

Circulo Gijón Baloncesto y Conocimiento 

 

Círculo Baloncesto y Conocimiento

Índice de Contenidos

1.Introducción y Fundamento Legal

2.Ámbito de Aplicación

3.Órgano de Gestión de Incidencias

3.1. Composición y Funciones

3.2. Delegado/a de Protección: Designación y Funciones

4.Medidas Preventivas

.4.1. Formación y Sensibilización del Personal

4.2. Selección de Personal y Voluntariado Seguro

4.3. Normas en Entrenamientos y Competiciones

.4.4. Uso de Vestuarios y Zonas Comunes

4.5. Desplazamientos, Viajes y Concentraciones

.4.6. Comunicación, Redes Sociales y Uso de Imagen

5..Códigos de Conducta

5.1. Código de Conducta para Deportistas

.5.2. Código de Conducta para Familias

5.3. Código de Conducta para Personal Técnico y Directivo

6..Mecanismos de Detección Temprana y Canales de Comunicación

7.Procedimiento de Actuación ante Sospechas o Denuncias

8..Garantías de Protección a la Víctima

9..Difusión, Seguimiento y Revisión del Protocolo

1. Introducción y Fundamento Legal

El Club Círculo Baloncesto y Conocimiento reafirma su compromiso con la creación y

mantenimiento de un entorno deportivo seguro, saludable y positivo para todas las personas que

participan en sus actividades. En línea con la normativa vigente y los protocolos oficiales de la

Federación Española de Baloncesto (FEB), especialmente el Protocolo de Protección de la FEB y

el Protocolo de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, el presente

documento adapta dichas directrices al marco específico de nuestro club.

Este protocolo tiene como objetivos principales: proteger a todos los participantes del club

(especialmente a niños, niñas y adolescentes) frente a cualquier forma de violencia o abuso;

establecer procedimientos claros para la prevención, detección y actuación ante posibles casos;

fomentar una cultura de respeto, dignidad e igualdad en el deporte; y garantizar el

cumplimiento de las leyes y principios éticos aplicables. Se trata de un documento jurídicamente

riguroso pero redactado en lenguaje claro y accesible, para que familias, entrenadores/as y

jóvenes deportistas comprendan su contenido.

Fundamento legal: Este protocolo se sustenta en la legislación española vigente en materia de

protección de menores y deporte. En particular, da cumplimiento a la Ley Orgánica 8/2021, de 4

de junio, de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI),

que marca un punto de inflexión normativo al exigir la adopción de protocolos de prevención,

detección y actuación frente a la violencia en el ámbito deportivo. Conforme a dicha ley, el club

asume las siguientes obligaciones fundamentales:

Aplicar protocolos de actuación oficiales: Se adoptan las medidas exigidas administraciones deportivas para prevenir, detectar y actuar ante posibles por las

situaciones de

violencia en el deporte. Este protocolo sigue las directrices marcadas por la FEB y la legislación

nacional.

Designación de Delegado/a de Protección: Se designa la figura del Delegado/a de Protección

de Menores en el club, para que los deportistas menores de 18 años puedan acudir a dicha

persona y expresar cualquier inquietud o preocupación.

Formación obligatoria: Todo el personal que trabaje habitualmente con menores en el club

deberá recibir formación específica en prevención y detección de la violencia contra la infancia,

garantizando que conocen y aplican las medidas de protección.

Monitorización y evaluación: El club implantará un sistema de seguimiento para asegurar el

cumplimiento efectivo de este protocolo y evaluar periódicamente su aplicación. Se promoverá

la mejora continua de las medidas de protección.

Fomento de la participación y la comunicación: Se promoverá la participación activa de

niños, niñas y adolescentes en todos los aspectos de su formación deportiva, escuchando su

voz. Asimismo, se reforzará la comunicación y relación de confianza entre el club, los/as

deportistas, sus familias o tutores legales, para crear un entorno de apoyo mutuo.Igualdad y no discriminación: Se tomarán las medidas necesarias para que la práctica

deportiva en el club esté libre de discriminación por razón de sexo, origen, orientación sexual,

identidad de género o cualquier otra condición. Se trabajará con deportistas, familias y personal

para rechazar toda forma de insulto, violencia o conducta degradante o discriminatoria.

Además, este protocolo tiene en cuenta otras normas relevantes, como la Ley Orgánica 3/2018 de

Protección de Datos Personales, el Código Penal (por ejemplo, el Art. 183 que prohíbe las

relaciones sexuales con menores de 16 años incluso con consentimiento) y la Ley Orgánica

3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, entre otras disposiciones que refuerzan

la protección de colectivos vulnerables en el deporte. Asimismo, se alinea con recomendaciones

internacionales en materia de deporte seguro (por ejemplo, la Declaración de Consenso del COI

sobre acoso y abuso sexual en el deporte, 2007) y con los compromisos adquiridos por el Consejo

Superior de Deportes y la FEB para erradicar cualquier forma de violencia en nuestro baloncesto.

En resumen, el Club Círculo Baloncesto y Conocimiento establece este Protocolo de Protección

Integral para garantizar un entorno seguro y libre de violencia, cumpliendo con las obligaciones

legales y éticas, y adaptándolo a la realidad de nuestro club. Todos los miembros de la entidad –

deportistas, entrenadores/as, personal, directivos, familias y voluntarios– deben conocer y respetar

las disposiciones aquí recogidas.

2. Ámbito de Aplicación

Este protocolo tiene un ámbito de aplicación amplio, que abarca a menores y mayores de edad

vinculados al club, e incluye todas las actividades deportivas y extracurriculares organizadas

por el mismo. En concreto, las normas y procedimientos aquí descritos se aplican a:

Personas destinatarias: Todos los jugadores y jugadoras del club (desde categorías de

formación hasta equipos absolutos), sus familiares y/o tutores, el personal técnico

(entrenadores/as, monitores, preparadores físicos), personal médico, árbitros en actividades

del club, directivos, personal auxiliar, voluntarios y cualquier otra persona que participe

regularmente en las actividades del Club Círculo Baloncesto y Conocimiento. No distingue

edad: protege especialmente a los/las deportistas menores de 18 años, pero también

contempla la seguridad y el bienestar de participantes adultos, promoviendo un entorno

seguro para todos.

Espacios y eventos cubiertos: Todas las instalaciones deportivas del club, ya sean

propias o cedidas (pabellones, canchas, vestuarios, gimnasios, etc.), y cualquier otro lugar

donde se desarrolle una actividad relacionada con el club. Esto incluye entrenamientos,

partidos oficiales y amistosos, competiciones federadas, campus o clínicas deportivos,

concentraciones, viajes y desplazamientos a torneos, stages o campamentos, actos de

convivencia, eventos formativos y reuniones organizadas por el club. La aplicación del

protocolo se extiende tanto a la actividad interna del club como a su participación en

eventos externos (por ejemplo, torneos fuera de casa, actividades de ocio relacionadas con

el baloncesto, celebraciones oficiales). En todos esos entornos se debe garantizar un

comportamiento acorde a este protocolo.Entorno digital y comunicaciones: El protocolo es igualmente aplicable en el entorno

virtual. Cubre la interacción en medios digitales oficiales del club (grupos de mensajería,

comunicaciones vía correo electrónico) y en redes sociales o aplicaciones de mensajería

cuando estén involucrados miembros del club en calidad de tal. Se vigilará que el uso de

redes sociales y la difusión de imágenes o información relativa a los/las deportistas del club

cumplan con las directrices de protección establecidas (ver sección 4.6).

En resumen, todo miembro del club, en todo lugar y momento vinculados con la actividad

del club, queda sujeto a este Protocolo de Protección Integral. Su cumplimiento es

obligatorio. La ignorancia de estas normas no exime de responsabilidad, y cualquier excepción o

situación no prevista deberá resolverse siempre conforme al principio general de máxima

protección del/de la deportista menor de edad.

3. Órgano de Gestión de Incidencias

Para asegurar la correcta implementación del protocolo y una respuesta efectiva ante cualquier

incidencia, el club cuenta con un Órgano de Gestión de Incidencias dedicado a la protección

integral. Este órgano es el encargado de recibir, canalizar e investigar las denuncias o sospechas

de comportamientos contrarios a la seguridad y bienestar de los deportistas, así como de

proponer y adoptar medidas al respecto.

3.1 Composición y Funciones del Órgano de Gestión

El Órgano de Gestión de Incidencias del Club Círculo Baloncesto y Conocimiento está compuesto

por las siguientes personas designadas por la directiva del club:

Carlos Rodellar – Presidente del Club (Coordinador del Órgano de Incidencias).

Mónica Dongil – (Delegada de Protección, miembro del órgano).

Lucía Cañete – (Entrenadora del Club y Contacto con la Cantera, miembro del órgano).

Armando Caballero – (Directivo, miembro del órgano).

Nota: Las personas y cargos arriba indicados forman la Comisión de Protección del club,

actuando colegiadamente para gestionar cualquier caso de violencia, abuso o comportamiento

inapropiado. Uno de sus miembros ostenta el rol específico de Delegado/a de Protección (ver

apartado 3.2). En caso de cambios en estos nombramientos, el club lo comunicará

oportunamente y actualizará el protocolo.Funciones principales del Órgano de Gestión de Incidencias:

Recepción de denuncias y consultas: Es el receptor oficial de cualquier denuncia,

comunicación o consulta relacionada con posibles situaciones de violencia, acoso o abuso en

el ámbito del club. Garantiza que existan canales accesibles para que deportistas, familiares o

personal puedan reportar inquietudes con confianza (ver Sección 6).

Evaluación inicial: Al recibir una alerta o denuncia, la Comisión evaluará de inmediato la

naturaleza y gravedad del hecho reportado. Se valorará si requiere medidas urgentes de

protección, si constituye una posible infracción interna al código de conducta o si pudiese ser

constitutiva de delito (en cuyo caso se activaría también la comunicación con autoridades

competentes).

Investigación interna confidencial: El órgano realiza o encarga las averiguaciones

pertinentes dentro del ámbito del club, manteniendo la confidencialidad y privacidad de las

personas involucradas. Esto puede incluir entrevistas discretas, recopilación de testimonios o

evidencias, siempre con tacto y respeto a los derechos de todos. La información recabada

sólo se comparte con quienes necesiten conocerla para gestionar el caso.

Toma de decisiones y medidas disciplinarias: Una vez analizada la situación, la Comisión

de Protección decidirá las acciones a emprender. Puede recomendar o imponer medidas

preventivas, correctivas o sancionadoras conforme a la gravedad de los hechos y en línea con

el régimen interno del club y los reglamentos federativos. Ejemplos de medidas incluyen:

llamadas de atención o apercibimientos, apartar temporalmente del cargo o suspender la

actividad del implicado (sea técnico, jugador, etc.) mientras se esclarecen los hechos,

prohibición de acceso a instalaciones, remoción definitiva del puesto, expulsión del club, o

cualquier otra medida proporcional. En todo caso se respetarán las garantías de

procedimiento y el derecho de defensa de los afectados.

Seguimiento de casos y documentación: El órgano llevará un registro interno de

incidencias y de las medidas adoptadas en cada caso, para hacer seguimiento de su

evolución y evitar la reincidencia. Mantendrá archivada de forma segura la documentación

relativa a cada caso, garantizando la protección de datos personales. Asimismo, evaluará a

posteriori las situaciones manejadas, con objeto de mejorar los protocolos si fuese necesario.

Coordinación con autoridades y federación: En situaciones que lo requieran, este órgano

actuará de enlace con las autoridades externas. Si un caso pudiera constituir delito (por

ejemplo, abusos sexuales, maltrato infantil), el club lo pondrá en conocimiento de las

autoridades competentes (Policía, Fiscalía de Menores) de forma inmediata, colaborando

activamente con cualquier investigación oficial. Del mismo modo, se informará a la Federación

(Federación de Baloncesto del Principado / FEB según corresponda) cuando la normativa

federativa así lo exija o cuando se requiera asesoramiento adicional.Reuniones periódicas: La Comisión de Protección se reunirá periódicamente (por ejemplo,

trimestralmente) para revisar el cumplimiento general del protocolo, evaluar el ambiente del

club y proponer mejoras preventivas. También se reunirá de forma extraordinaria cada vez

que surja una denuncia o incidencia grave que requiera su intervención urgente.

3.2 Delegado/a de Protección: Designación y Funciones

En cumplimiento de la LOPIVI y las directrices de la FEB, el club ha designado una persona con

el rol de Delegado/a de Protección de la entidad. El Delegado/a de Protección actúa como

figura central en la estrategia de salvaguardia de los deportistas menores de edad en el club. Su

identidad y contacto serán debidamente publicados y accesibles para todos los miembros del

club (por ejemplo, en la página web oficial y en tablones informativos de las instalaciones), de

modo que cualquiera sepa a quién dirigirse en caso de duda o problema de protección.

Delegado/a de Protección designado: (Nombre completo del Delegado/a, uno de los

miembros listados en 3.1. Por ejemplo: Mónica Dongil, o quien corresponda según asignación

interna). Esta persona ha recibido formación específica en materia de protección de menores y

cuenta con la confianza de la entidad para desempeñar este cargo con neutralidad, respeto y

autoridad moral. Su misión es liderar las políticas de protección en el club y ser el punto de

referencia para la comunicación de cualquier incidencia.

Las funciones principales del/de la Delegado/a de Protección son las siguientes:

Referente en protección: Actuar como persona de referencia para cualquier asunto

relacionado con la protección y bienestar de los deportistas. Cualquier deportista,

padre/madre o miembro del club puede acudir confidencialmente al Delegado/a para

plantear una preocupación, notificar un incidente o pedir consejo sobre cómo proceder

ante una situación delicada.

Implementación de políticas de protección: Liderar la elaboración, implementación y

actualización de las políticas y protocolos de protección en el club, asegurando su correcta

aplicación práctica, monitorización y revisión periódica. Esto incluye proponer mejoras al

protocolo, actualizar procedimientos según cambios legales, y verificar que se cumplan en

el día a día.

Tramitación de procedimientos de actuación: Gestionar, de acuerdo con la Comisión

de Protección, el procedimiento de actuación cuando surja una sospecha o denuncia. Es

decir, coordina la respuesta interna ante incidentes: desde la recepción inicial de la

información, pasando por la investigación, hasta la resolución final (ver Sección 7). Debe

velar porque todas las etapas se realicen con diligencia, sin demoras injustificadas y

protegiendo a la posible víctima.Evaluación de riesgos periódica: Realizar evaluaciones regulares de riesgos en las

actividades del club, identificando posibles situaciones o áreas vulnerables donde reforzar la

prevención. Asimismo, fomentar que el personal técnico y voluntarios efectúen evaluaciones

de riesgo en sus respectivas áreas (por ejemplo, evaluar seguridad en entrenamientos, en

desplazamientos, en el uso de instalaciones). Los hallazgos de estas evaluaciones servirán

para proponer medidas preventivas adicionales si fuese necesario.

Difusión y formación: Asegurar que todas las personas del club conozcan este protocolo

y las políticas de protección de la organización. Para ello, el Delegado/a organizará

sesiones informativas, distribuirá materiales explicativos y estará disponible para aclarar

dudas. También promueve, junto con la directiva, que exista formación adecuada en

protección: debe garantizar que el club dispone de personal formado en estas materias. Esto

incluye mantener un registro de las formaciones realizadas por entrenadores/as y personal, y

asesorar sobre necesidades formativas futuras.

Vigilancia del cumplimiento y reportes: Monitorear que se cumplan los códigos de conducta

y protocolos en la rutina del club. Si detecta o se le informa de algún incumplimiento de los

códigos de conducta que ponga en riesgo la integridad de los deportistas, debe informar

de ello al órgano competente del club (por ejemplo, a la Junta Directiva o Comisión de

Disciplina) para que se tomen las acciones oportunas.

Asesoramiento a la directiva: Asesorar a la dirección del club en materia de protección,

elevando propuestas sobre políticas a implementar, recursos necesarios o medidas

correctivas. Debe mantener a la directiva informada de la situación general en cuanto a

protección y de cualquier problema relevante.

Gestión de casos y registro: Colaborar en el manejo de los casos de violencia o abuso que

surjan, realizando seguimiento de las medidas adoptadas. Asimismo, el Delegado/a llevará (o

supervisará) un registro confidencial de incidencias y sus derivaciones, para asegurar la

trazabilidad de cada caso y facilitar la rendición de cuentas. Este registro incluirá fechas,

descripción básica del caso, medidas adoptadas y estado de resolución, siempre custodiado

con reserva.

Disponibilidad y accesibilidad: Garantizar que su información de contacto (teléfono,

email) esté siempre disponible en lugares visibles y de forma accesible para todos. El

Delegado/a de Protección se compromete a atender con prontitud las comunicaciones que

reciba en este ámbito. En caso de ausencia (por ejemplo, vacaciones), el club designará un

suplente temporal para no dejar vacío este punto de contacto.

El Delegado/a de Protección, en el ejercicio de sus funciones, actuará con independencia y

objetividad, reportando directamente a la Junta Directiva en cuestiones de protección. Tendrá

acceso a la información necesaria para cumplir su labor y autoridad para requerir colaboración

del personal del club. A su vez, el Delegado/a estará sujeto a la obligación de confidencialidad

sobre los asuntos que gestione y al deber de actuar con imparcialidad.

4. Medidas Preventivas

La prevención es pilar fundamental de este protocolo. El Club Círculo Baloncesto y

Conocimiento establece una serie de medidas preventivas, claras y específicas, orientadas a

minimizar los riesgos de violencia o abuso y a promover un entorno respetuoso en todas las

actividades. Estas medidas abarcan diversos ámbitos: desde la formación del personal, pasando

por normas de convivencia en entrenamientos, hasta lineamientos para viajes, vestuarios y

comunicaciones en redes sociales. A continuación se detallan las principales medidas

preventivas adoptadas:

4.1 Formación y Sensibilización del Personal

Formación inicial obligatoria: Todo el personal del club (entrenadores, monitores, delegados

de equipo, personal auxiliar y de servicios, voluntarios, etc.) que trabaje de forma habitual con

menores deberá realizar una formación básica en materia de protección y buen trato hacia la

infancia y adolescencia. Esta formación incluirá conocer la Ley 8/2021 y demás normativa

aplicable, aprender a identificar distintas formas de violencia (abuso sexual, maltrato físico o

emocional, bullying, grooming, etc.) y familiarizarse con los procedimientos de este protocolo.

Actualización periódica: Se promoverá la formación continua. El club organizará sesiones

periódicas de actualización (al menos anuales) sobre protección, para reforzar conocimientos y

presentar casos prácticos o novedades legislativas. El Delegado/a de Protección llevará un

registro de quién ha completado la formación y alertará de quienes necesiten reciclarse.

Sensibilización general: Al inicio de cada temporada, se realizarán charlas informativas

dirigidas a familias y deportistas para explicar de manera comprensible las normas de

conducta y las medidas de protección vigentes. Se fomentará una cultura de confianza en la

que todos sepan que “la protección es tarea de todos”

. Los deportistas menores, en particular,

recibirán explicaciones adaptadas a su edad sobre qué conductas son adecuadas o

inadecuadas, qué hacer si algo les incomoda, y a quién pueden pedir ayuda.

Materiales divulgativos: El club elaborará o distribuirá guías, trípticos o documentos resumen

del protocolo, con lenguaje claro, para que queden al alcance de todos (por ejemplo,

entregándolos a cada nueva familia inscrita, y publicándolos en la web del club). También se

colocarán carteles en las instalaciones recordando normas básicas de convivencia segura (p.

ej.,

“Zona libre de acoso”

,

“Respeto en el deporte”

, contacto del Delegado de Protección, etc.).

Reuniones de seguimiento: Los responsables técnicos (coordinadores de área, entrenadores

jefes) incluirán en sus reuniones periódicas algún punto relativo a bienestar de los deportistas,

para compartir observaciones o preocupaciones tempranas. El Delegado/a de Protección podrá

participar ocasionalmente para reforzar mensajes preventivos o atender consultas del staff.Cultura de respeto y valores: Las actividades formativas del club (charlas, dinámicas de

equipo) incorporarán contenidos sobre juego limpio, igualdad, trabajo en equipo y respeto

mutuo, con el fin de inculcar en nuestros deportistas valores que previenen la violencia. Se

dejará claro que comportamientos como el bullying, insultos, discriminación o maltrato no

tienen cabida en nuestro club.

4.2 Selección de Personal y Voluntariado Seguro

Certificado de Delitos Sexuales: En cumplimiento de la normativa vigente (Ley 26/2015 y LO

8/2021), el club exigirá a cualquier profesional o voluntario que vaya a tener contacto habitual

con menores la presentación de un Certificado negativo del Registro Central de Delincuentes

Sexuales, que acredite que no tiene antecedentes por delitos de naturaleza sexual. Este

certificado deberá aportarse antes de iniciar la actividad y renovarse anualmente (por ejemplo, al

comienzo de cada temporada). La secretaría del club controlará su recepción y guardará registro

de su vigencia. No se permitirá la incorporación de ninguna persona al trabajo con menores sin

este requisito.

Proceso de selección riguroso: En la contratación o asignación de entrenadores y personal

técnico se incluirá una valoración de su idoneidad para trabajar con jóvenes. Se verificarán

referencias cuando sea posible, y se les entrevistará sobre aspectos de trato y educación,

además de sus competencias deportivas.

Compromiso formal: Todo el personal técnico, de administración o voluntariado deberá firmar el

Código de Conducta del personal (ver sección 5.3) al incorporarse, comprometiéndose a

cumplirlo estrictamente. La firma implicará que ha leído y entendido las normas de

comportamiento esperadas, y su incumplimiento podrá conllevar sanciones (incluida la

desvinculación del club).

Periodo de prueba y supervisión: Durante los primeros meses de un nuevo entrenador o

monitor, la coordinación deportiva realizará un seguimiento cercano de sus métodos de trabajo y

relación con los deportistas, para asegurarse de que se ajusta a los valores y protocolos del club.

De igual modo, los entrenadores jóvenes o en prácticas trabajarán bajo la tutoría de un técnico

experimentado, que supervise su interacción con los menores.

Número adecuado de adultos por grupo: El club se compromete a dotar a cada equipo o

actividad de la cantidad suficiente de técnicos/responsables, para evitar situaciones de un solo

adulto a cargo de un grupo grande de menores. Siempre que sea posible, habrá al menos dos

personas adultas del staff presentes en cada entrenamiento, partido o actividad de categorías

infantiles, de manera que se prevengan situaciones de aislamiento. Además, se procurará que,

cuando haya participantes femeninos, al menos una de las personas adultas responsables sea

mujer (y análogamente, un hombre cuando haya participantes masculinos), respetando así la

comodidad de los menores en cuestiones de privacidad.Cláusulas de comportamiento en contratos: En los contratos o acuerdos de voluntariado del

personal, se incluirán cláusulas que reflejen la obligación de respetar este protocolo y los

códigos de conducta, así como la aceptación de que determinadas faltas en este ámbito se

considerarán infracciones muy graves que pueden conllevar la rescisión del contrato o

relación con el club de forma inmediata.

4.3 Normas en Entrenamientos y Competiciones

En las actividades cotidianas (sesiones de entrenamiento, partidos, concentraciones técnicas), se

aplicarán normas claras para asegurar un ambiente de respeto y buen trato:

Ambiente de respeto mutuo: Jugadores/as, entrenadores/as y demás participantes mantendrán

en todo momento un trato respetuoso. Quedan prohibidos los insultos, apodos denigrantes, gritos

intimidantes, burlas o cualquier forma de menosprecio entre compañeros/as o de técnicos hacia

deportistas. Se fomentará el compañerismo y el apoyo positivo dentro del equipo.

Prohibición de castigos humillantes: No se permitirá bajo ninguna circunstancia emplear castigos

físicos (p.ej. hacer ejercicios extenuantes de forma punitiva) ni actitudes humillantes como forma de

disciplina. Las correcciones técnicas deberán darse siempre desde el respeto. El personal técnico

está entrenado para enseñar sin gritar, sin menoscabar la autoestima del deportista joven.

Supervisión permanente: Durante entrenamientos y partidos, el cuerpo técnico deberá supervisar

debidamente a los/las deportistas en todo momento. Se evitará dejar a menores sin atención o bajo

vigilancia no cualificada. Especial atención se prestará a momentos de pausa, antes o después de

la actividad, para prevenir situaciones de bullying entre menores (por ejemplo, el entrenador vigilará

de forma discreta los ratos previos al entrenamiento donde los jugadores interactúan libremente).

Participación y decisiones deportivas: Se anima a que los deportistas, especialmente los

menores, participen activamente en aspectos adecuados de la práctica deportiva (por ejemplo,

establecer algunas normas de convivencia del equipo, opinar sobre dinámicas de grupo, etc.), de

forma que desarrollen sentido de responsabilidad y confianza. No obstante, las decisiones técnicas

y disciplinarias las toma el entrenador, quien actuará siempre en beneficio formativo de los

deportistas.

Protección frente a lesiones y sobreesfuerzo: Los entrenadores velarán por la seguridad física

de los jugadores. Se respetarán los períodos de descanso e hidratación necesarios, adaptando la

exigencia a las edades y condiciones. Si un deportista refiere lesión o dolor, se le atenderá

debidamente y no se le forzará a continuar si puede haber riesgo para su salud. Todos los

deportistas deben informar de lesiones o molestias sin temor (cultura de seguridad abierta).

Puntualidad y control de asistencia: Se establecerán reglas de puntualidad tanto al inicio como a

la finalización de la actividad. Los deportistas menores no deben abandonar la instalación una vez

concluido el entrenamiento/partido hasta que sus padres/madres o tutores los recojan (o cuenten

con autorización expresa para irse solos). Ningún niño/a se quedará esperando solo sin supervisión

al cierre de la instalación. Si unos padres se retrasan en la recogida, el entrenador o delegado se

quedará con el/la menor en un lugar seguro hasta la llegada de aquellos, y lo notificará al Delegado

de Protección si este tipo de situación es recurrente.Acceso limitado a áreas técnicas: Durante los entrenamientos y partidos, solo el personal

autorizado (técnicos, utilleros, delegados) puede permanecer en la pista o áreas designadas. Las

familias u otras personas deben observar desde la grada u zonas habilitadas, evitando interferir.

Esto reduce confusiones de supervisión y protege el espacio de trabajo del equipo.

Actitud hacia árbitros y rivales: Se inculcará a nuestros deportistas el juego limpio. Antes,

durante y después de los partidos se exige respeto absoluto hacia el equipo arbitral y el equipo

contrario. Queda prohibido insultar o menospreciar a árbitros, adversarios o público rival.

Cualquier reclamo arbitral lo canalizará el entrenador o capitán de forma reglamentaria. Los

jugadores saludarán deportivamente a los contrarios y árbitros al finalizar el encuentro,

mostrando buen comportamiento tanto en la victoria como en la derrota. Las familias también

deberán observar esta conducta (ver Código de Conducta para Familias).

Consumo de sustancias: Está terminantemente prohibido que cualquier deportista se presente

o participe en las actividades del club bajo los efectos del alcohol u otras drogas. Igualmente, no

se tolerará el consumo de tabaco, alcohol o sustancias estupefacientes durante las actividades

deportivas por parte de menores. Los adultos del club deberán ser ejemplo en este aspecto,

absteniéndose de consumirlas en presencia de los menores o en contextos del club. El dopaje

está absolutamente prohibido y se educará a los jóvenes sobre sus riesgos.

4.4 Uso de Vestuarios y Zonas Comunes

El vestuario es un espacio sensible donde confluyen privacidad y seguridad. El club establece

recomendaciones y normas para el uso de vestuarios y otras zonas comunes (duchas, baños,

salas de fisioterapia, etc.) con el fin de minimizar riesgos:

Separación por sexos/edades cuando proceda: Siempre que la instalación lopermita, se

utilizarán vestuarios diferenciados por sexo para los equipos masculinos y femeninos. En caso

de actividades mixtas o vestuarios compartidos, se habilitarán espacios separados para

cambiarse y ducharse para hombres y mujeres. Además, se respetará la identidad de género

de cada persona: cualquier deportista transgénero podrá usar el vestuario acorde a su género

sentido; si ello genera incomodidad o dificultades, se le ofrecerá un espacio privado alternativo

para cambiarse si así lo desea.

Adultos y menores por separado: No se permitirá que personas adultas (ej. entrenadores,

delegados, familiares) se desnuden o se cambien delante de menores en el vestuario.

Cuando sea inevitable compartir un mismo vestuario, los adultos deberán utilizar áreas

separadas o hacerlo en distinto momento. Los/ las entrenadores solo accederán al vestuario

de menores cuando sea estrictamente necesario (por ejemplo, una emergencia). En tal

caso, si es posible, entrará más de un adulto y del mismo sexo que los deportistas para

garantizar transparencia.Supervisión apropiada: Con carácter general, se fomentará la autonomía de los/las

deportistas en el vestuario, especialmente a partir de cierta edad. No obstante, en categorías

de niños/as pequeños (por ejemplo, minibasket), el entrenador o delegado designará a dos

personas adultas (del mismo sexo que el equipo) para supervisar desde fuera o en la puerta

del vestuario, prestando ayuda solo si es requerida y evitando observar directamente mientras

se cambian. Ningún menor debe sentirse incómodo o sin privacidad; si un niño/a manifiesta

incomodidad para ducharse en público, se respetará y buscará solución (p.ej., permitirle

hacerlo en casa).

Evitar quedarse a solas: Un entrenador/monit@r nunca debe quedarse a solas con un/una

deportista menor en un vestuario cerrado. Siempre que un adulto del club deba entrar (por

lesión de un jugador, por ejemplo), procurará estar acompañado de otro adulto o al menos

asegurarse de que hay otros jugadores presentes. Esta medida protege tanto al menor como

al adulto de situaciones comprometidas.

Prohibición de dispositivos electrónicos: No se permite el uso de teléfonos móviles,

cámaras o cualquier dispositivo de grabación dentro de los vestuarios mientras haya

deportistas cambiándose. Está totalmente prohibido tomar fotografías o vídeos en vestuarios o

duchas, con o sin ropa, tanto por parte de deportistas como de cualquier otra persona. El

incumplimiento de esta norma se considerará falta grave de disciplina. En los vestuarios se

podrá colocar un cartel recordando “Prohibido el uso de móviles/cámaras”

.

Acceso de familiares: Los padres, madres o tutores no deben entrar en los vestuarios

durante los entrenamientos o partidos, salvo que sea estrictamente necesario por alguna

razón (por ejemplo, ayudar a un niño pequeño que no puede cambiarse solo, o en caso de

accidente). Si por urgencia un familiar necesita acceder, deberá ser del mismo sexo que el

deportista y permanecer el mínimo tiempo indispensable. En ningún caso los familiares o

acompañantes permanecerán en el vestuario mientras los deportistas se están cambiando o

duchando.

Higiene y seguridad: Se educará a los deportistas en mantener el vestuario en buenas

condiciones (no tirar objetos, usar adecuadamente duchas y taquillas). Cualquier desperfecto

en cerraduras o puertas que comprometa la privacidad debe comunicarse para su reparación.

Las salidas de emergencia de estos espacios deben estar señalizadas y libres de obstáculos.

Prevención de bullying en vestuarios: Dado que el vestuario puede ser un punto donde

ocurra bullying lejos de la mirada del entrenador, el club estará atento a esta posibilidad. Si se

sospecha acoso entre compañeros dentro del vestuario (por ejemplo, evidencias de burlas,

aislamiento de un niño, agresiones físicas), se tomará acción inmediata: se hablará con los

implicados, se informará al Delegado de Protección y, de ser necesario, se organizará la

vigilancia de un adulto en esos momentos (sin invadir la privacidad pero estando cerca para

escuchar altercados). Se insiste a los deportistas que si sufren o ven bullying en el

vestuario, salgan de él y pidan ayuda a un adulto de confianza inmediatamente.Estas pautas estarán disponibles de forma visible en las instalaciones, y se explicarán a los

equipos al inicio de la temporada. El objetivo es que el vestuario sea un espacio seguro, donde

impere la confianza y jamás sea escenario de abusos o agresiones.

4.5 Desplazamientos, Viajes y Concentraciones

Las actividades fuera de la sede habitual (viajes a partidos fuera de casa, torneos de varios días,

concentraciones o campus con pernocta) requieren medidas específicas de prevención, ya que

implican situaciones de convivencia prolongada entre técnicos y deportistas. El club establece las

siguientes normas para garantizar la seguridad en los desplazamientos:

Autorización escrita: Para cualquier viaje, salida o actividad que implique a menores fuera

de la localidad y/o pernoctar, el club recabará previamente la autorización por escrito de los

padres, madres o tutores legales. Sin este requisito, ningún menor podrá unirse al viaje. Se

informará detalladamente a las familias sobre el plan (fechas, lugar, medios de transporte,

alojamiento, responsables presentes) y se solventarán sus dudas en reunión preparatoria.

Reunión informativa previa: Antes de un viaje o concentración importante, se convocará a

las familias y deportistas a una reunión donde se expondrán las normas del viaje, itinerarios,

horarios de salida y regreso, alojamiento previsto y medidas de supervisión. Se entregará

también una hoja con esta información de contacto (teléfono del responsable durante el

viaje). Los deportistas conocerán qué se espera de su comportamiento durante el viaje y las

consecuencias de incumplir las normas.

Ratio de monitores por menor: Se garantizará una adecuada proporción de adultos

responsables por número de deportistas, atendiendo a sus edades. Como norma general, al

menos un adulto cada 6-8 menores (para niños de primaria) y un adulto cada 10 menores

aproximadamente en edades superiores, ajustando según necesidades especiales. Además,

siempre que sea posible, viajará al menos una persona adulta del mismo sexo que los

deportistas a cargo. Si en el grupo hay deportistas de ambos sexos, el club proveerá

responsables masculinos y femeninos.

Designación de responsable principal: En cada expedición se nombrará un Responsable

de Equipo en el Viaje (puede ser el Delegado de Protección si asiste, el entrenador principal

u otro adulto capacitado). Este responsable tendrá la última decisión sobre aspectos

disciplinarios durante el viaje y será el punto de contacto para las familias ante cualquier

emergencia o consulta mientras dure la actividad. Su contacto telefónico estará disponible

para los padres.Planificación de alojamientos: La distribución de habitaciones se planificará con

antelación y se comunicará a los implicados antes del viaje. No se alojará en una misma

habitación a un adulto con un menor salvo que se trate del padre/madre/tutor del propio

menor o circunstancias de fuerza mayor (p.ej., un menor enfermo que requiera atención, y

aun en ese caso se buscará que haya dos adultos presentes rotativamente). Los

entrenadores y responsables tendrán habitaciones cercanas o en la misma planta que los

deportistas, para facilitar la supervisión. Se intentará que las habitaciones de los

responsables estén estratégicamente ubicadas (por ejemplo, cerca de salidas o dispersas

entre las de los jóvenes) para disuadir conductas indebidas.

Normas de convivencia durante el viaje: Antes de salir, se recordarán a los deportistas

las reglas de comportamiento en desplazamientos: mantener la disciplina en autobuses u

otros transportes (uso de cinturón, no distraer al conductor), respetar horarios, no salir solos

del grupo o instalaciones, prohibición de consumo de alcohol/tabaco, respeto a las normas

del lugar de alojamiento (silencio en horas de descanso, cuidado del mobiliario), etc.

También se establecerá una hora límite para apagar luces y dormir en caso de pernocta,

bajo vigilancia de los monitores.

Supervisión en todo momento: Durante el viaje, los responsables realizarán recuentos

frecuentes de los menores (especialmente en paradas, cambios de actividad, etc.). Ningún

menor debe quedarse sin supervisión adulta en ningún momento del desplazamiento. Si se

da tiempo libre (por ejemplo, en un recinto acotado), deberá ser en grupos y con un punto de

encuentro y un adulto localizable cerca.

Situaciones de emergencia: Se dispondrá de un pequeño botiquín y se designará un

responsable de primeros auxilios. Si un deportista se lesiona o enferma durante el viaje,

recibirá atención médica de inmediato; de ser grave, un adulto acompañará en todo

momento al menor afectado (incluso en hospital, hasta que arriben sus tutores si

corresponde). Los familiares serán informados tan pronto como sea posible de cualquier

incidencia médica.

Comunicación con familias: Las familias podrán comunicarse con el responsable

designado en caso de necesidad. Asimismo, los técnicos informarán periódicamente (por

ejemplo, al final del día en un campus) de que todo marcha bien, vía grupo de mensajería o

llamada colectiva. Al retornar del viaje, se realizará una breve puesta en común con los

padres para comentar cómo fue la experiencia y recoger cualquier comentario de mejora.

Reacción ante incidentes durante el viaje: Si durante el viaje ocurriera una situación de

sospecha o denuncia de abuso, el Delegado/a de Protección (o el responsable del viaje)

tiene potestad para tomar medidas inmediatas en protección del menor: por ejemplo,

separar al presunto agresor, incluso ordenar su regreso anticipado a casa si es un adulto

implicado, o reubicar a un monitor fuera del contacto con menores. La prioridad será

asegurar la integridad de la posible víctima. Seguidamente, se activará el Procedimiento de

Actuación (Sección 7) informando al órgano del club e incluso autoridades si es pertinente.Evaluación post-viaje: Tras cada viaje o actividad importante, el club recabará

retroalimentación de los deportistas y familias sobre cualquier aspecto que pudiera

mejorarse en términos de seguridad y organización. Esto con miras a introducir ajustes en

futuros desplazamientos.

Estas directrices buscan que los viajes, lejos de suponer riesgo, sean experiencias

enriquecedoras y seguras para nuestros jóvenes, con la debida confianza de sus familias en la

gestión del club.

4.6 Comunicación, Redes Sociales y Uso de Imagen

En la era digital, es crucial establecer normas sobre la comunicación y el uso de imágenes para

proteger a los menores de riesgos en internet y redes sociales. El club implementa las

siguientes medidas en este ámbito:

Canales oficiales de comunicación: Las comunicaciones relativas a la actividad

deportiva (convocatorias, horarios, avisos de último momento) se realizarán

preferiblemente a través de canales oficiales y grupales. Por ejemplo, grupos de

WhatsApp con los padres/madres de cada equipo, correo electrónico del club, o

aplicaciones de gestión deportiva. Los entrenadores y delegados evitarán comunicarse de

forma individual y privada con deportistas menores a través de sus cuentas personales en

redes sociales o mensajería. Si por alguna razón un técnico debe contactar a un/a menor

directamente, deberá incluir en copia al padre/madre o a otro miembro del staff,

manteniendo transparencia.

Uso adecuado de redes sociales: Se instruye a todos los miembros del club

(especialmente a los/las jóvenes deportistas) a hacer un uso responsable de las redes

sociales. Esto implica no publicar comentarios ofensivos, humillantes o amenazantes

contra compañeros, rivales, entrenadores o el propio club. El ciberacoso (cyberbullying)

será considerado una forma de violencia grave: si se detecta que un deportista hostiga a

otro mediante mensajes o publicaciones en internet, se tomarán medidas disciplinarias

equivalentes a si ocurriera presencialmente. Asimismo, los adultos del club

(entrenadores, directivos) se abstendrán de realizar publicaciones que comprometan la

imagen o la integridad de los deportistas, y no difundirán información confidencial del

club en sus redes personales.

Protección de datos personales e imagen: Nunca se publicarán en las páginas web o

redes sociales del club datos personales sensibles de un/a menor (como dirección,

teléfono, DNI, etc.) acompañando a fotos o noticias. Al difundir imágenes de deportistas

menores en medios oficiales (web del club, Facebook, Instagram, etc.), se hará siempre

con consentimiento informado de sus padres/ madres o tutores, recabado generalmente

en la hoja de inscripción de temporada. El responsable de prensa o redes del club

verificará que tiene dichas autorizaciones antes de publicar fotografías identificables de

menores. Si alguna familia revoca su consentimiento, se retirará el material gráfico en que

aparezca su hijo/a.Cuentas de redes sociales del club: Las cuentas oficiales del club en redes sociales

estarán gestionadas con enfoque de seguridad. Las contraseñas serán conocidas al

menos por tres personas del equipo directivo o de comunicación, para evitar que queden

en manos de una sola persona. Se controlará que los mensajes recibidos a través de

estas plataformas se atiendan de forma adecuada y respetuosa, y que ninguna interacción

ponga en riesgo a un menor (por ejemplo, si un niño contacta por mensajería privada, se

responderá públicamente pidiendo que un adulto responsable se comunique).

Grupos de mensajería con menores: En caso de existir grupos de WhatsApp/Telegram

u otras apps donde participen deportistas menores junto con entrenadores (por ejemplo,

grupo de un equipo juvenil), se exigirá que también esté incluido al menos uno de los

padres/madres delegados o el Delegado de Protección. Así se garantiza una supervisión

de las conversaciones. El uso de estos grupos debe limitarse a cuestiones organizativas o

mensajes motivacionales positivos. Queda prohibido compartir contenido inapropiado

(pornográfico, violento, discriminatorio) a través de ellos[73]. Cualquier infracción será

reportada.

Fotos y vídeos en actividades: Durante entrenamientos, partidos y vestuarios, no se

permite a particulares tomar fotos o vídeos de menores sin autorización. Se recuerda a las

familias que por protección de la privacidad, no deben grabar a los equipos rivales ni a

otros niños que no sean sus hijos sin permiso. El club designará, cuando sea oportuno, a

un fotógrafo oficial o a un responsable para tomar imágenes en eventos, garantizando el

uso y difusión correcta. Especialmente prohibido está tomar imágenes en vestuarios,

baños o lugares donde los deportistas no están con la indumentaria deportiva completa.

Publicaciones de deportistas: Se animará a nuestros deportistas a que también cuiden

su identidad digital. Mediante campañas de sensibilización interna, se les explicará que los

mismos principios de respeto en persona aplican en internet: no subir contenidos que

dañen a otros, no participar en retos peligrosos, no compartir datos privados a extraños,

etc. El club podrá realizar talleres con especialistas (por ejemplo, policía o asociaciones)

sobre riesgos online (grooming, sexting, privacidad) dirigidos a jóvenes y familias. Control

y respuesta a incidentes online: El Delegado de Protección monitorizará, en la medida de

lo razonable, el entorno digital relacionado con el club. Si se detecta algún incidente (por

ejemplo, un perfil falso haciéndose pasar por entrenador para contactar menores, o

mensajes inadecuados circulando), se actuará de inmediato: se alertará a las familias, se

denunciará en la plataforma o autoridades si procede, y se tomará acción disciplinaria si

involucra a alguien del club.

Estas medidas pretenden conjugar la promoción del club y la libre expresión con la seguridad

y privacidad de nuestros deportistas, especialmente los más jóvenes. Todos los miembros

del club deben ser conscientes de que el comportamiento en internet también repercute en la

convivencia y protección dentro del deporte

.5. Códigos de Conducta

Como parte esencial del presente protocolo, el Club Círculo Baloncesto y Conocimiento

establece Códigos de Conducta específicos para distintos colectivos: deportistas, familias y

personal técnico/directivo. Estos códigos detallan las normas de comportamiento esperadas,

promoviendo valores positivos y señalando claramente qué conductas están prohibidas.

Todos los integrantes del club deberán leer y adherirse a los códigos que les sean aplicables,

firmando un compromiso de cumplimiento al inicio de la temporada o de su relación con el

club. A continuación se resumen los puntos más importantes de cada Código de Conducta:

5.1 Código de Conducta para Deportistas

Este código se dirige a todos los jugadores y jugadoras del club, desde categorías base hasta

senior, adecuando las expectativas a cada edad. Sus principales compromisos son:

Respeto a instalaciones y horarios: Cuidar las instalaciones y materiales deportivos,

usando cada espacio de forma adecuada y respetando las normas de la cancha, vestuario,

gimnasio, etc.. No abandonar la instalación deportiva sin avisar al entrenador o adulto

responsable. Ser puntual en los entrenamientos, partidos y demás convocatorias; en caso de

retraso inevitable, avisar con antelación al entrenador.

Conducta deportiva y compañerismo: Tratar con respeto a los entrenadores, compañeros

de equipo, árbitros, adversarios y personal del club en general.

Fomentar el juego limpio y la deportividad: saludar a rivales y árbitros, aceptar las

decisiones arbitrales con buena actitud (cualquier duda se consulta a través del entrenador),

sin protestas airadas. Mantener la compostura tanto en la victoria como en la derrota, sin

burlas ni enfados antideportivos.

Esfuerzo, disfrute y desarrollo: Comprometerse a dar el mejor esfuerzo personal en las

actividades, con la actitud de aprender y mejorar. Disfrutar de la práctica deportiva y dejar

que los demás también disfruten. Se espera que cada deportista sea honesto consigo mismo

respecto a su rendimiento y progresión, y que acepte las indicaciones técnicas para su

mejora. Seguridad y salud: Cuidar de la propia salud y la de los compañeros.

Prohibido fumar, beber alcohol o consumir drogas en las instalaciones o durante

cualquier actividad del club. No incurrir en prácticas de dopaje ni consumir sustancias que

pudieran mejorar el rendimiento de forma ilícita. Informar al entrenador de cualquier lesión,

dolencia o condición médica que pueda afectar a su participación, antes o durante la

actividad deportiva. Seguir las indicaciones de calentamiento, estiramientos y uso de

equipamiento de protección (p. ej., muñequeras, tobilleras) para prevenir lesiones.

Comportamiento en vestuarios y viajes: Respetar las reglas de uso del vestuario,

manteniendo la decencia y privacidad propias y de los demás. Evitar juegos bruscos o

peligrosos en duchas y vestuarios. En viajes, cumplir las normas establecidas por los

responsables (horarios, disciplina en alojamientos, etc.) con buena actitud.Prohibición de violencia y acoso: No incurrir en bullying ni físico ni verbal hacia ningún

compañero/a ni hacia deportistas de otros clubes. Esto incluye no discriminar a nadie por

razón de sexo, raza, origen, religión, orientación sexual, identidad de género, discapacidad o

nivel deportivo; no difundir rumores maliciosos; no insultar, humillar o agredir de ninguna

forma. Tampoco tolerar que otros lo hagan: si un deportista presencia que un compañero

sufre acoso, tiene el deber moral de ayudar o reportarlo a un adulto. Uso responsable de

redes sociales: No utilizar las redes sociales de forma inadecuada para herir o hacer sentir

mal a alguien, por ejemplo publicando comentarios ofensivos o fotos comprometedoras de

compañeros. Evitar cualquier conducta de ciberacoso.

Integridad y límites personales: No incurrir ni consentir conductas de acoso sexual o

abuso. Esto significa que ningún deportista debe realizar tocamientos indeseados,

insinuaciones sexuales, comentarios obscenos o propuestas de carácter sexual hacia otros,

especialmente si se trata de un mayor hacia un menor (o viceversa) – lo cual podría constituir

un delito.

Respetar el espacio personal y el “no” de los demás.

Comunicación y reporte: Si el deportista se siente incómodo, asustado o preocupado por

algo (ya sea trato de un entrenador, conducta de un compañero, o cualquier situación

extraña), debe saber que tiene derecho a pedir ayuda. Puede acudir a su entrenador, al

Delegado de Protección o a cualquier adulto responsable para comunicar la situación. La no

acción no es opción: guardar silencio ante un abuso prolonga el daño. El club asegura que

ningún deportista sufrirá consecuencias negativas por reportar de buena fe un problema o

por expresar una preocupación. Al contrario, será atendido con seriedad y protección.

Además de estos compromisos, el deportista debe saber que tiene derechos fundamentales

dentro del club, acorde a su dignidad. Entre ellos: a disfrutar practicando baloncesto, a sentirs

valorado/a y no discriminado/a, a participar en decisiones adecuadas a su edad sobre su

entrenamiento, a ser protegido de conductas inadecuadas de adultos u otros niños, a ser

escuchado y tomado en serio especialmente si tiene alguna preocupación, a saber a quién

acudiren caso de problema, a no sufrir represalias por reportar un abuso, y a recibir atención si

se accidenta o lesiona. Estos derechos y deberes se explicarán a los menores en lenguaje

comprensible para que los entiendan plenamente. El incumplimiento del Código de Conducta de

Deportistas acarreará medidas disciplinarias proporcionales. Según la gravedad, puede suponer

amonestaciones internas, suspensión temporal de la participación en entrenamientos o

partidos, o incluso la expulsión del club en casos extremos o de reiteración. Cualquier sanción se

comunicará a los padres en caso de menores y se tomará procurando siempre educar y corregir,

más que castigar, salvo que la gravedad exija apartar al infractor para proteger a otros.5.2 Código de Conducta para Familias

El Código de Conducta para Familias está dirigido a padres, madres o tutores legales de

nuestros deportistas. Reconoce el rol fundamental de las familias en transmitir valores

positivos y apoyar a los jóvenes en el deporte, y establece pautas de comportamiento

durante su interacción con la actividad deportiva. Sus puntos clave son:

Respeto a normas y personas: La familia se compromete a respetar los reglamentos,

protocolos y códigos del club, así como las normas de la instalación (por ejemplo, no

invadir zonas restringidas, no entrar a vestuarios - salvo emergencia -

, ocupar su lugar en

gradas, etc.). Asimismo, mostrar siempre respeto hacia todas las personas que participan

en la actividad: entrenadores, árbitros, voluntarios, otros deportistas, otros padres y

personal del club.

Fomentar valores en sus hijos/as: Promover que su hijo/a practique deporte con

deportividad, respetando las reglas del juego y a las personas. Enseñarle a esforzarse al

máximo según sus capacidades y elogiar su dedicación más que el resultado obtenido.

Ser realista con el nivel y las expectativas, no presionar al menor con metas desmedidas

ni proyectar ambiciones personales en él/ella. Apoyo y seguimiento responsable:

Asegurarse de que el deportista dispone de la equipación y el material deportivo

necesario para su práctica, y de que llega puntual a los entrenamientos y partidos

(organizando la logística familiar para ello; si surge un retraso, avisar al entrenador con

antelación).

Conocer y verificar que su hijo/a entienda el Código de Conducta del Deportista y

que sabe que debe cumplirlo. Colaborar con el personal del club en todo lo que sea

necesario para el buen desarrollo de la actividad, confiando en los profesionales pero

manteniéndose informado.

Actitud en las gradas y competencias: Durante los partidos o entrenamientos, los

progenitores se comportarán de forma responsable y positiva desde la grada. Esto

implica no interferir en la labor del entrenador (no dar instrucciones técnicas

contradictorias), no discutir ni insultar a los árbitros (aunque se equivoquen, se acepta su

autoridad), no menospreciar ni gritar de forma agresiva a ningún jugador (sea del propio

equipo o rival). Se anima a las familias a animar constructivamente: aplaudir el buen

juego, incluso del contrario, y modelar comportamientos deportivos para los chicos/as.

Cualquier muestra de violencia verbal o física en la grada será considerada inadmisible y

podrá conllevar la expulsión de la instalación y sanciones disciplinarias por parte del club

o la federación.Privacidad y redes sociales: Los padres/madres se abstendrán de tomar fotografías o

vídeos de menores de edad que no sean su propio hijo/a durante entrenamientos o

partidos, y especialmente si esos menores no están debidamente vestidos (p.ej. en

vestuario, lo cual está prohibido). Asimismo, se comprometen a no realizar un uso

inapropiado de redes sociales en relación con la actividad del equipo o club. Esto incluye

no publicar comentarios despectivos que puedan herir a alguien o comprometer la imagen

del club o la federación. Deben recordar que representan al club también con sus

declaraciones públicas.

Comunicación con el club: Informar al entrenador o responsables de cualquier problema

de salud relevante del menor (lesiones, condiciones médicas) especialmente si pueden

afectar a su actividad deportiva. Mantener un canal de comunicación abierto y respetuoso

con el cuerpo técnico: ante cualquier preocupación sobre su hijo/a (ya sea deportiva o

personal), solicitar una reunión calmada con el entrenador o el Delegado de Protección

para tratarla. No abordar cuestiones delicadas en caliente durante o justo tras un partido;

es mejor concertar un momento apropiado.

Detección y denuncia: Comprometerse a informar de inmediato al Delegado/a de

Protección o a un responsable del club sobre cualquier sospecha de que su hijo/a (u otro

deportista) pudiera estar sufriendo alguna forma de maltrato, acoso o abuso relacionado

con la actividad. Las familias son ojos y oídos importantes: si notan cambios drásticos en el

comportamiento de su hijo, heridas inexplicables, o confidencias preocupantes, deben

notificarlo. El club garantiza confidencialidad y acción al respecto.

Documentación y autorizaciones: Entregar diligentemente todos los impresos de

consentimiento requeridos para la participación de su hijo/a en actividades (fichas

federativas, autorizaciones de viaje, uso de imágenes, ficha médica), cumplimentados con

veracidad. Esto incluye permitir, si así lo estima, la participación del menor en programas

de detección de talento o entrenamientos de selección, etc., siempre dentro de las pautas

de protección.

Asimismo, como padres/madres o tutores, tienen derecho a: conocer los códigos de conducta,

normas e instalaciones; tener identificada y accesible a la persona Delegada de Protección para

expresar cualquier preocupación; ser informados de quiénes son las personas que cuidan de

sus hijos y de sus cualificaciones; tener la tranquilidad de que su hijo/hija está en un entorno

seguro y protegido de cualquier mala praxis o abuso; recibir información periódica sobre la

evolución deportiva de su hijo/a; ser informados de inmediato ante cualquier problema relevante

con su hijo/a; y a que sus preocupaciones sean escuchadas y atendidas debidamente.El club espera de las familias un compromiso activo con estos principios. Si alguna conducta

inapropiada por parte de padres/madres ocurriera (por ejemplo, enfrentamientos en la grada,

descalificaciones públicas, acoso a entrenadores u otros niños), el club podrá tomar medidas

como apercibimientos formales, vetar temporalmente la asistencia de ese familiar a

entrenamientos/partidos, o en última instancia, la expulsión del entorno del club (lo cual podría

implicar incluso la baja del jugador vinculado, aunque se procurará no perjudicar al menor por

actos de sus padres salvo que no quede alternativa). Todo ello se haría tras advertencias y

buscando corregir dichas actitudes, ya que el objetivo es educar también a las familias en el fair

play.

5.3 Código de Conducta para Personal Técnico y Directivo

Este código aplica a entrenadores/as, ayudantes, preparadores físicos, fisioterapeutas, personal

médico, delegados de equipo, árbitros que colaboren con el club, personal administrativo con trato

a menores, miembros de la Junta Directiva y voluntarios en funciones dentro del club. Reconoce

que todos ellos desempeñan un papel crucial en el desarrollo deportivo y personal de los jóvenes,

y por tanto deben mantener los más altos estándares de conducta. Los principios fundamentales y

normas para el personal son:

Bienestar del deportista como prioridad: Anteponer siempre la seguridad, salud física y

mental, y bienestar general de los/as deportistas a cualquier objetivo competitivo o de

resultados. Ninguna medalla o victoria justifica exponer a un deportista a riesgos indebidos,

abuso de ningún tipo, sobreentrenamiento dañino o prácticas ilícitas.

Ejemplaridad y profesionalidad: Ser un ejemplo positivo en todas las facetas: actuar con

deportividad (respetar decisiones arbitrales, no incitar trampas, promover el juego limpio), no

consumir alcohol o drogas delante de los deportistas ni presentarse bajo sus efectos, no

emplear lenguaje soez, ni comentarios sexistas, racistas, homófobos o discriminatorios.

Mantener la compostura y el respeto incluso en momentos de tensión, sabiendo que los

jóvenes observan e imitan comportamientos.

No discriminación e igualdad: Tratar a todos los deportistas con dignidad y respeto, sin

favoritismos ni discriminación por sexo, raza, orientación sexual, religión, nivel

socioeconómico, capacidad deportiva u otras circunstancias. Cada niño/a merece igual

atención y oportunidades, adaptadas a sus capacidades.

Combatir activamente cualquier indicio de exclusión o burla entre los deportistas.

Límites profesionales y posición de confianza: Reconocer la posición de autoridad y

confianza que se tiene sobre los menores y mantener límites apropiados en todo momento.

No abusar de la posición de poder para beneficiar intereses personales ni para establecer

relaciones indebidas. Evitar situaciones que puedan malinterpretarse: por ejemplo, no hacer

confidencias de adulto a niño que no correspondan, no entablar favoritismos emocionales

exagerados, ni fomentar dependencias afectivas de un menor hacia el adulto.Evitar situaciones de riesgo a solas: Procurar no permanecer a solas con un deportista

menor fuera de la vista de otros. Si es necesario conversar en privado con un jugador/a

(por ejemplo, por un tema personal sensible), hacerlo preferiblemente en un lugar visible

aunque fuera de oído, o informar a otro adulto de la reunión.

Nunca transportarle en coche a solas sin permiso paterno (ver más abajo), nunca invitarle a

sitios a solas, ni entrar solo en vestuario con menores.

Supervisión y seguridad técnica: Garantizar la seguridad en las actividades: los

entrenamientos se planificarán de acuerdo con la edad y nivel, evitando ejercicios

peligrosos. Supervisar adecuadamente el uso de material e instalaciones (ej: que las

canastas estén en buen estado, piso seco y sin objetos). Llegar con antelación suficiente a

las actividades programadas con menores para preparar el entorno seguro antes de que

lleguen. Corregir con diligencia cualquier condición insegura.

Comunicación adecuada: Comunicarse con los deportistas de forma constructiva,

comprensible según su edad, y nunca humillante. Evitar gritar salvo lo necesario en la

dinámica de juego, y jamás usar apodos ofensivos o insultos. Tampoco recurrir al sarcasmo

hiriente ni a comparaciones negativas entre niños. Se debe elogiar el esfuerzo, corregir los

errores con respeto y ofrecer críticas deportivas en privado si es necesario sin ridiculizar

delante de los demás.

Fomentar participación y desarrollo personal: Ofrecer oportunidades a los deportistas para

participar en la toma de algunas decisiones relacionadas con el equipo, escuchar sus

opiniones. Mantener una relación positiva y de colaboración con las familias de los

menores, informándoles periódicamente sobre el desarrollo deportivo de sus hijos/as.

Tolerancia cero al acoso y abuso: No incurrir en bullying ni consentirlo en el grupo. Actuar

de inmediato contra cualquier indicio de acoso entre deportistas, investigando y atajando el

problema de acuerdo al protocolo. Asimismo, no realizar ningún tipo de abuso físico, verbal,

emocional o sexual hacia un deportista, ni encubrir a quien lo haga.

Confidencialidad y privacidad: Respetar la vida privada de los deportistas, no entrometerse

en asuntos ajenos a la actividad deportiva a menos que sean relevantes para su bienestar

(por ejemplo, si un niño confía un problema familiar serio, llevarlo a la persona apropiada

pero mantener discreción). No divulgar información confidencial sobre los deportistas o sus

familias sin consentimiento, salvo obligación legal o riesgo grave. Proteger datos

personales y expedientes médicos de los jugadores conforme a la normativa de protección

de datos.

Uso responsable de dispositivos y redes: No realizar un uso inadecuado de teléfono o

redes sociales en relación con los deportistas. En particular, está prohibido: compartir

contenidos pornográficos con o sobre ellos; entablar conversaciones privadas de índole

personal o sexual con un menor a través de llamadas, chats o redes; realizar comentarios

online que perjudiquen el bienestar de un deportista o inciten a comportamientos de riesgo.

Toda comunicación digital con menores debe respetar lo indicado en el apartado 

4.6.Contacto físico adecuado: En la práctica deportiva puede haber contacto físico funcional

(enseñar técnica, asistir en ejercicios, atender una lesión). Este contacto debe ser siempre

adecuado y necesario, nunca de forma invasiva o con connotación sexual. Quedan

absolutamente prohibidos “juegos” físicos de carácter provocativo, bromas sexuales o

aquellos que impliquen tocar zonas íntimas (glúteos, genitales, pecho) de los deportistas.

Tampoco se permitirá entre los propios deportistas y se corregirá inmediatamente si ocurre.

Relaciones personales: Prohibido entablar relaciones sentimentales o sexuales con

deportistas menores de edad bajo ningún concepto. Incluso si el/la menor aparentemente

consiente, el adulto debe rechazarlo, siendo consciente de la ilegalidad y el abuso de poder

que ello conlleva. Cualquier acercamiento de esa índole será motivo de despido inmediato y

denuncia a autoridades. Tampoco buscará establecer vínculos emocionales excesivos para

beneficio propio (grooming). Con deportistas mayores de edad, se exige igualmente

mantener la ética profesional: evitar relaciones que puedan afectar la objetividad o generar

conflictos de interés en el entorno del equipo.

Transporte de menores: No transportar a deportistas menores en el vehículo privado del

entrenador o responsable sin autorización expresa de sus padres/ tutores, salvo en situación

de emergencia grave. Si no hay más remedio en una urgencia, se debe informar lo antes

posible a los padres y a la dirección del club de tal circunstancia.

Vestuario: No entrar en los vestuarios mientras los menores se están cambiando, salvo

emergencia, y aun en ese caso seguir las pautas indicadas (ir acompañado, mismo sexo).

No sacar fotos ni vídeos en vestuarios ni permitir que otros lo hagan. Respetar este espacio

de intimidad de los deportistas.

No violencia física o emocional: No causar daño físico intencional ni aplicar castigos

corporales o agresiones a ningún deportista (obvio). Tampoco amenazar, atemorizar o

humillar como método de control. Cualquier conducta violenta del técnico está

absolutamente prohibida y será sancionada severamente.

Deber de denuncia activa: Informar sin dilación al Delegado/a de Protección sobre cualquier

duda, sospecha o conocimiento de mala praxis, violencia o abuso que le surja o le

comuniquen los deportistas o sus familias. La inacción no es aceptable, todos tienen el

deber de poner en conocimiento situaciones preocupantes. Del mismo modo, escuchar y dar

crédito a los menores que manifiesten sentirse incómodos o dañados, y reportarlo según el

protocolo.

Documentación reglamentaria: Entregar al club cada año el Certificado de Delitos Sexuales

negativo en las fechas requeridas (ver 4.2). También participar en las formaciones de

protección organizadas, y leer y firmar este protocolo y código de conducta, ya que su

cumplimiento es condición para seguir en su puesto.Asimismo, el personal técnico/directivo tiene derecho a trabajar en un entorno seguro y apoyado

por el club; a recibir la información y formación necesaria para cumplir los procedimientos de

protección; a tener voz en decisiones que afecten a su labor; a ser tratado con respeto y justicia por

parte de la directiva; a no ser presionado para incumplir este código; y a obtener protección frente a

cualquier violencia física o emocional proveniente de miembros del club (incluyendo deportistas o

sus familias).

El club, por su parte, hará cumplir estrictamente este código. Cualquier miembro del personal que

infrinja estos compromisos se enfrentará a medidas disciplinarias inmediatas, que dependiendo de

la gravedad podrán suponer suspensión temporal de empleo/funciones o la rescisión de su

contrato o vinculación con el club, incluso la denuncia ante autoridades si procede. No cumplir las

normas de protección es considerado una falta gravísima dada la confianza depositada en el

personal.

6. Mecanismos de Detección Temprana y Canales de Comunicación

Una detección precoz de posibles situaciones de violencia o maltrato puede prevenir daños

mayores. Por ello, el club dispone de mecanismos de detección temprana y promueve canales de

comunicación seguros para que cualquier inquietud salga a la luz lo antes posible:

Clima de confianza: Desde la base se trabaja por crear un ambiente donde los niños, niñas

y adolescentes se sientan seguros para hablar. Se anima a los deportistas a comunicar

cualquier problema sin miedo a represalias ni ridículo. Los entrenadores y delegados son

formados para mostrarse accesibles, escuchar activamente a los menores y observar

cambios de comportamiento que pudieran indicar malestar. Una caída en el rendimiento,

aislamiento repentino, cambios de humor extremos o lesiones frecuentes sin explicación

pueden ser señales de alerta; el personal estará atento a estos signos.

Observación sistemática: Los responsables de equipo mantienen una actitud vigilante

durante las actividades. Más allá de la técnica deportiva, se fijan en la dinámica entre

compañeros (detectando posibles casos de bullying), en cómo se relacionan los adultos con

los niños (posibles favoritismos excesivos, conductas inapropiadas), y en el estado anímico

de cada deportista. Periódicamente, se reunirán con el Delegado de Protección para

comentar cualquier observación preocupante aunque sea leve, como medida preventiva.

Encuestas de clima deportivo: El club podrá pasar cuestionarios anónimos a los

deportistas (una o dos veces por temporada) para evaluar su nivel de satisfacción y detectar

si perciben situaciones de acoso, discriminación o si se sienten inseguros en algún aspecto.

Las respuestas anónimas ayudarán a identificar problemas latentes que no se hayan

verbalizado. También se podrán recabar impresiones de los padres en reuniones de padres

de equipo o mediante encuestas de feedback.Tutorías individuales: En categorías formativas, los entrenadores o coordinadores podrán

establecer pequeñas charlas individuales con cada jugador/a a lo largo del año (por

ejemplo, tras la primera vuelta de la liga) para ver cómo se siente en el equipo, si tiene

alguna preocupación o sugerencia. Esto brinda la oportunidad en privado de que el menor

exprese algo que no se atrevería en grupo. Siempre se hará en un contexto seguro

(preferiblemente con puertas abiertas o en una esquina de la pista visible).

Canales de comunicación confidenciales: El club pone a disposición de todos los

miembros canales específicos para comunicar incidencias de manera confidencial:

Vía telefónica: Número de teléfono del Delegado/a de Protección (se indicará el número

personal/profesional asignado). Disponible en horario amplio para atender llamadas o mensajes

de WhatsApp.

Correo electrónico seguro: Una dirección de email del club destinada a recibir denuncias o

alertas de protección, por ejemplo: proteccion@clubcirculo.com. Este buzón será gestionado

únicamente por el Delegado de Protección y/o el

Órgano de Gestión de Incidencias, garantizando la privacidad.

Formulario anónimo: En la web del club, se habilitará un formulario online de

“Canal de Denuncias” donde se pueda reportar un incidente de forma anónima si se prefiere, o

dejando datos de contacto. Este formulario encripta la información y la envía directamente a los

encargados de protección del club.

Buzón físico de sugerencias/quejas: En las instalaciones (por ejemplo, en la entrada del

pabellón) habrá un buzón cerrado identificado para que cualquier persona (deportista, familiar,

empleado) pueda depositar de manera escrita y anónima una queja, sugerencia o notificación

de posible problema. Se revisará periódicamente (al menos semanalmente) por el Delegado de

Protección.

Política de puertas abiertas: El Delegado/a de Protección anunciará horarios o disponibilidad

(por ejemplo, antes o después de entrenamientos ciertos días) en que estará presente en el

club y accesible para quien quiera acercarse a conversar espontáneamente. Esto facilita que

surjan comunicaciones informales de inquietudes. Sin represalias: El club garantiza que no se

tomarán represalias contra quien informe de buena fe sobre una sospecha o incidente de abuso

o violencia. Al contrario, esa acción será considerada positiva y de responsabilidad. Cualquier

intento de intimidar o castigar a un denunciante (sea menor o adulto) será sancionado. Esta

garantía se comunica explícitamente a los jugadores y familias para animarles a hablar.

Protección del denunciante: Si un deportista menor formula una denuncia de abusos (por

ejemplo, hacia un entrenador), se tomarán medidas para protegerle también a él/ella

durante el proceso: posiblemente reubicarle temporalmente en otro grupo o apartar al

acusado (según corresponda), pero evitando que el niño sufra perjuicios en su práctica

deportiva. Su identidad se mantendrá reservada dentro de lo posible y se le ofrecerá apoyo

emocional.Recursos externos de ayuda: El club informará a sus miembros de que, además de los

canales internos, existen recursos externos a los que pueden acudir directamente si lo

desean: por ejemplo, el Teléfono ANAR de ayuda a niños y adolescentes (¿telf.

900202010?), el Defensor del Menor de la comunidad, la Fiscalía de Menores (en Asturias,

con sus datos de contacto), etc. Esta información se facilitará en la web del club y en la

cartelería de protección. Lo importante es que si alguien no se siente cómodo reportando

dentro del club, sepa que puede buscar ayuda fuera sin impedimento.

Gracias a estos mecanismos, confiamos en detectar tempranamente cualquier situación

irregular y atenderla antes de que escale. Todos en el club – jugadores, familias, personal –

comparten la responsabilidad de hablar y escuchar en materia de protección.

7. Procedimiento de Actuación ante Sospechas o Denuncias

Cuando se presente una sospecha razonable o una denuncia de posible violencia, maltrato o

abuso en el ámbito del club, se seguirá un procedimiento de actuación estructurado para

gestionar el caso con diligencia, confidencialidad y rigor. Los pasos generales de actuación

serán los siguientes:

1.Recepción de la alerta: La comunicación inicial puede llegar por diferentes vías (un

deportista que se lo cuenta a su madre, un entrenador que observa algo extraño, una

denuncia anónima en el buzón, etc.). Quien reciba la primera noticia –sea un entrenador,

coordinador, directivo o cualquier miembro del club– deberá trasladarla inmediatamente al

Delegado/a de Protección o, en su defecto, a algún miembro del Órgano de Gestión de

Incidencias. No se debe filtrar ni comentar con terceros no pertinentes para evitar rumores y

proteger la intimidad. Si la persona receptora estima que la situación es de peligro

inminente para un menor (por ejemplo, una agresión sexual en curso, una amenaza grave),

contactará de urgencia a las autoridades (112/091) antes incluso de avisar al Delegado,

porque la prioridad es la integridad física.

2.Medidas provisionales urgentes: Una vez informados, el Delegado de Protección y la

Comisión evaluarán si es necesario tomar medidas cautelares inmediatas para proteger al

menor o detener la situación de riesgo. Ejemplos: separar al presunto agresor del contacto

con menores de forma preventiva (suspenderlo temporalmente de sus funciones si es un

entrenador o voluntario, prohibirle acceso a instalaciones); cambiar de grupo al niño afectado

si la sospecha recae en otro menor (mientras se investiga el bullying); asignar personal

adicional de supervisión; etc. Estas medidas no prejuzgan la culpabilidad, son temporales y

preventivas por seguridad. Se procurará ejecutarlas de modo discreto pero efectivo.3.Apertura de expediente interno: La Comisión de Protección abrirá un expediente

informativo donde quedará registrado el caso con un código o folio, la fecha de recepción de

la denuncia, datos de las partes implicadas (víctima/s, denunciado/s, testigos si los hay), y

una descripción de los hechos relatados. En esta fase inicial se hará una valoración

preliminar: qué ha ocurrido, cuándo, dónde, quiénes involucrados, si ha sido un hecho

puntual o repetido, etc. Se clasificará provisoriamente el tipo de incidente (abuso sexual,

acoso verbal, negligencia, violencia física, etc.) y se designará a los miembros de la

Comisión que llevarán la investigación (mínimo dos personas, para mayor objetividad). Esta

apertura de expediente y valoración inicial se realizará en un plazo no mayor a 7 días

desde la recepción de la denuncia, intentando que sea lo más pronto posible.

4.Notificación a autoridades (si aplica): Si de la naturaleza de la denuncia se desprende la

posible comisión de un delito (por ejemplo, agresión sexual, maltrato físico grave, corrupción

de menores), el club –a través de su representante legal o Delegado de Protección–

procederá a comunicar los hechos de inmediato a las autoridades competentes, tal

como exige la Ley 8/2021. Normalmente se presentará denuncia ante Policía o Guardia Civil,

o se informará a la Fiscalía de Menores, aportando la información disponible. Esta

comunicación externa se hará sin perjuicio de continuar la investigación interna, pero

entendiendo que a partir de ese momento las autoridades podrían indicar ciertas pautas

(p.ej., no confrontar a las partes hasta que ellos intervengan). Si el caso no reviste carácter

penal evidente pero sí podría implicar infracción administrativa (p.ej., acoso verbal), se

valorará si es necesario informar a los servicios sociales o a la federación deportiva

correspondiente. En caso de duda, el club optará por el principio de máxima protección del

menor: mejor errar por exceso de reporte que por omisión.

5.Investigación interna confidencial: La Comisión (o el equipo designado) llevará a cabo las

diligencias internas pertinentes para esclarecer lo sucedido, siempre con confidencialidad y

respeto. Esto puede incluir: entrevistar al menor afectado (con las debidas garantías, en un

ambiente seguro y posiblemente con un psicólogo o persona de confianza presente),

entrevistar al denunciado para oír su versión, recabar testimonios de testigos (otros

jugadores, entrenadores, padres que pudieran saber algo), revisar evidencias documentales

(mensajes, vídeos si los hubiera). Se actuará con equilibrio: no se formularán acusaciones

directas sin base, pero tampoco se minimizarán los relatos de la posible víctima. La forma de

entrevistar a un niño tendrá en cuenta su edad, evitando preguntas sugestivas o múltiples

entrevistas que revictimicen; podría solicitarse ayuda de un profesional externo si es un caso

delicado. El denunciado, por su parte, tendrá oportunidad de expresar su descargo y aportar

pruebas a su favor, asistido por alguien si lo requiere. Todo el personal y menores

cooperarán con la investigación, estando obligados a decir la verdad y mantener la reserva

sobre el proceso.

6.Documentación de hallazgos: Cada entrevista o actuación se documentará (actas o notas)

y se agregarán al expediente. Si la autoridad pública inicia investigación paralela, el club

conservará su información y la compartirá con ellos cuando sea requerido, pero

internamente seguirá adelante solo en la medida que no entorpezca la investigación oficial.

7.Análisis y determinación: Concluida la indagación interna, el Órgano de Gestión evaluará

toda la evidencia recabada y determinará si: a) se confirma la ocurrencia del

comportamiento indebido denunciado (y su gravedad); b) no hay elementos suficientes para

probarlo pero subsisten sospechas; o c) se considera infundado o falso el reporte. En todos

los casos, se levantará un informe final con esta determinación y las recomendaciones o

medidas a tomar.

8.Medidas y sanciones internas: Si se confirma una violación del código de conducta o acto

de violencia, el club aplicará las medidas disciplinarias correspondientes. Estas pueden ir

desde una amonestación escrita, suspensión temporal de actividades, hasta la expulsión

definitiva del implicado y prohibición de acceso al club, según la gravedad. Se tendrá en

cuenta también las decisiones que eventualmente tomen las autoridades o la federación

(por ejemplo, si un entrenador es inhabilitado federativamente o se imponen órdenes de

alejamiento). El Comité de Protección puede asimismo proponer medidas preventivas

adicionales (por ejemplo, mejorar la iluminación de cierta zona, realizar talleres de

convivencia si hubo bullying grupal, etc. para prevenir recurrencia). Si la denuncia resultó

no probada o infundada, se archivará el expediente, aunque se mantendrá en reserva por si

nuevas evidencias surgen. En caso de denuncias claramente falsas y malintencionadas, el

club podrá amonestar a quien la realizó, pero con mucho tacto en contextos de menores

(distinguir entre falsedad maliciosa e interpretación equivocada de un niño).

9.Comunicación del resultado: El club comunicará el resultado del proceso a las partes

implicadas de forma apropiada. A la víctima (y sus padres, si es menor) se le informará de

las conclusiones y de las acciones tomadas para protegerle. Al denunciado se le notificará

la decisión y sanción (si la hay), entregándole copia del acta disciplinaria para su

conocimiento y posibilidad de alegación si procediera en el marco reglamentario. Si el caso

trascendió a federación, se remitirá informe; si intervino fiscalía/justicia, se ajustará el

proceder interno a las instrucciones legales.

10.Seguimiento posterior: Tras la resolución, el Delegado de Protección hará un seguimiento

de la situación para asegurarse de que se han restablecido condiciones seguras. Por

ejemplo, si un entrenador fue expulsado, vigilar que no intente ningún contacto con los

menores; si un niño sufrió acoso, comprobar que está integrándose de nuevo sin

problemas; si una familia quedó afectada, ofrecer canal de comunicación y apoyo.

Asimismo, se valorará si el protocolo funcionó correctamente o si se detectaron fallos a

corregir para el futuro (por ejemplo, mejorar algún canal de denuncia si no se usó).

Todo este procedimiento debe llevarse a cabo con la máxima celeridad posible, evitando

demoras innecesarias que prolonguen la incertidumbre y el riesgo. Al mismo tiempo, se

garantizará la imparcialidad y derecho a defensa de las partes. En casos complejos, el club no

dudará en buscar asesoramiento externo de profesionales en protección infantil o incluso

delegar la investigación en un organismo independiente si eso garantiza mayor transparencia.El Club Círculo Baloncesto y Conocimiento está decidido a actuar con tolerancia cero frente

a cualquier forma de violencia o abuso. Cada caso será tratado con seriedad y rigor, siempre

centrados en la protección del menor y el justo esclarecimiento de la verdad.

8. Garantías de Protección a la Víctima

La protección de la víctima (sea real o potencial) es un eje prioritario en todo este protocolo.

Cuando se da una situación de abuso o violencia, la persona afectada suele estar en situación

de vulnerabilidad y merece especial resguardo. El club garantiza las siguientes medidas de

protección de la víctima:

Confidencialidad estricta: Los datos personales e información aportada por la presunta

víctima (y su familia) se manejarán de forma confidencial, compartiéndolos solo con

quienes necesiten saber para gestionar el caso. Se evitará exponer su identidad

públicamente. Por ejemplo, si inicialmente solo se sabe que "un jugador cadete denuncia

X"

, no se divulgará su nombre innecesariamente. Si la investigación requiere hablar con

testigos, se pedirá discreción para no delatar al denunciante.

Respeto a su voluntad: En todo momento se respetará la voluntad y bienestar de la

víctima en la gestión del caso. Si es un/una menor, se le tratará con delicadeza; se

procurará contar con su madre/padre o persona de confianza durante entrevistas, según

prefiera. Si manifiesta incomodidad con alguna medida (p.ej., prefiere no cambiar de

equipo o no recibir cierto tipo de atención), se le escuchará e intentará acomodar dentro

de lo posible sin comprometer su seguridad.

No revictimización: Se minimizarán las situaciones que puedan causar un nuevo

trauma o vergüenza a la víctima. Por ejemplo, evitar repetirle muchas veces el relato

de lo ocurrido – se coordinará para que, idealmente, cuente su historia una sola vez en

entorno protegido, y esa declaración sirva para los demás implicados (con las debidas

validaciones). No se le expondrá a careos con el agresor ni a confrontaciones directas si

no son absolutamente necesarias.

Asistencia psicológica/emocional: Si la magnitud del caso lo aconseja, el club

facilitará apoyo psicológico profesional a la víctima (y su familia) para ayudarla a

procesar lo ocurrido. Esto puede ser mediante convenios con instituciones

especializadas o derivando a servicios públicos de atención a víctimas. Al menos, se le

brindará contención emocional: el Delegado de Protección u otra persona capacitada

estará pendiente de su estado anímico, mostrando empatía y apoyo.Protecciones físicas y medidas de alejamiento: Si el presunto agresor es parte del club (ej.

un entrenador, o un jugador mayor) se garantizará que no tenga contacto con la víctima

desde que se conozca la denuncia. Como se indicó, se apartará a esa persona

preventivamente. Si fuese otro menor y no se puede impedir coincidencia, se pondrá vigilancia

adicional y se les mantendrá separados en lo posible. En casos que lo requieran, el club

gestionará órdenes de alejamiento legales acudiendo a la policía/fiscalía para reforzar esta

protección.

Cambios logísticos a favor de la víctima: De ser necesario, se ofrecerá a la víctima

opciones para que siga su práctica deportiva sin sentirse incómoda: por ejemplo, cambiarla de

horario de entrenamiento, de equipo o categoría (si ella así lo desea), asignarle otro

entrenador, etc. Cualquier tasa o coste que implicara ese cambio sería asumido por el club,

pues la prioridad es su bienestar. Si la víctima prefiere tomarse un tiempo fuera de la

actividad, el club mantendrá su plaza/reserva para cuando quiera regresar, sin penalización.

Información y acompañamiento: Los padres/madres de la víctima serán informados de los

pasos que se están tomando y de sus derechos a actuar también por la vía legal externa si lo

consideran (si no se ha hecho ya). El club cooperará con ellos y les asesorará en lo que

necesiten durante el proceso. Se les animará a que brinden el máximo apoyo emocional al

menor en casa y se les podrá orientar sobre cómo manejar la situación familiarmente (por

ejemplo, facilitando contacto con alguna asociación de ayuda).

No culpabilización: Se cuidará el lenguaje y las actitudes para que en ningún momento la

víctima se sienta culpable de lo ocurrido. La responsabilidad de un abuso recae en el agresor;

nunca es culpa de quien lo sufre. Este mensaje se hará llegar claramente a la persona

afectada. Tampoco se tolerará cualquier intento de otros de culpar o aislar a la víctima (p.ej., si

un compañero dijera "por tu culpa echaron al entrenador"

, eso será corregido

contundentemente). El club fomentará la solidaridad y comprensión hacia la víctima entre los

miembros que conozcan el caso.

Medidas de reintegración: Tras gestionarse el incidente, se trabajará para que la víctima

pueda reintegrarse plenamente a la vida del club sin estigma. Por ejemplo, si estuvo

ausente, se hará un recibimiento normalizado; si requiere adaptaciones en su entrenamiento,

se implementarán. Se vigilará a mediano plazo su progreso, y si se detecta que sigue con

miedo o problemas, se volverá a intervenir con apoyo adicional.

En suma, la persona que sufre o denuncia un abuso contará con todo el respaldo institucional del

Club Círculo Baloncesto y Conocimiento. Su protección y recuperación son lo primero, por

encima de cualquier otra consideración. Este enfoque empático y pro-víctima es el corazón de

nuestro protocolo, pues entendemos que solo así se genera la confianza necesaria para que los

casos afloren y se puedan erradicar de nuestro entorno.

9. Difusión, Seguimiento y Revisión del Protocolo

Para que este protocolo sea efectivo, no basta con aprobarlo: es crucial difundirlo, aplicarlo y

actualizarlo adecuadamente. El club se compromete a lo siguiente en relación a la vida del

presente documento:

Publicación y accesibilidad: El Protocolo de Protección Integral será publicado en la

página web oficial del Club Círculo Baloncesto y Conocimiento, en un lugar visible dentro

del apartado de documentación o normativas, para que cualquier interesado (familias,

nuevos miembros, público) pueda consultarlo libremente. Asimismo, habrá copias impresas

disponibles en la sede del club para su lectura. Se informará por correo electrónico a todos

los socios y familias de su aprobación y de dónde pueden encontrarlo.

Sesiones informativas iniciales: Al inicio de cada temporada, se realizará una

presentación del protocolo dirigida a los distintos grupos: una reunión con las familias

donde se explique en términos prácticos las secciones clave (especialmente las novedades

o énfasis del año); una reunión del Delegado de Protección con todos los entrenadores y

personal para repasar obligaciones; y charlas con los equipos de jugadores (adaptadas a su

edad) para recordarles sus derechos, deberes y los canales de ayuda disponibles.

Incorporación de nuevos miembros: Cualquier persona que se incorpore al club a mitad

de temporada (sea un entrenador sustituto, un jugador nuevo o un voluntario) recibirá junto

con su alta una copia/resumen de este protocolo y deberá firmar el compromiso de

cumplirlo. El Delegado de Protección, o quien éste delegue, tendrá una breve charla de

inducción con esa persona para presentarle las pautas esenciales.

Seguimiento continuo: La Junta Directiva y el Delegado de Protección supervisarán de

forma regular el grado de cumplimiento del protocolo. Esto puede incluir revisiones

aleatorias (por ejemplo, comprobar que se están recogiendo los certificados de delitos

sexuales, que los entrenadores llevan a cabo la supervisión esperada en vestuarios, etc.),

así como discutir en reuniones de directiva los informes periódicos que presente el

Delegado sobre incidencias o mejoras. Se documentarán las acciones emprendidas y

resultados obtenidos en materia de protección, lo que servirá para rendir cuentas y

aprender.

Evaluación anual: Al finalizar cada temporada deportiva, el Órgano de Gestión de

Incidencias elaborará un informe de evaluación del protocolo, contemplando: casos

atendidos (de forma anónima), dificultades encontradas, efectividad de las medidas

preventivas, y recomendaciones de ajuste. Este informe será revisado por la Directiva del

club. Con base en ello, se determinará si el protocolo necesita ser revisado o reforzado en

algún aspecto.Actualización y mejora: El presente protocolo es un documento vivo. Será objeto de

revisión y actualización al menos una vez al año o siempre que: a) entre en vigor nueva

legislación aplicable; b) la federación emita nuevas directrices obligatorias; c) la evaluación

interna o algún hecho relevante muestre la necesidad de modificar algún procedimiento.

Cualquier cambio propuesto se redactará y aprobará formalmente por la Junta Directiva,

asesorada por el Delegado de Protección, y se difundirá a todos los miembros del club

siguiendo los mismos canales que la versión inicial. En la portada del protocolo figurará la

fecha de última actualización para claridad.

Colaboración externa: El club permanecerá en contacto con la Federación de Baloncesto y

con entidades especializadas (por ejemplo, Fundación Deporte Joven, organismos de

protección locales) para asegurar que sus prácticas están a la altura de los estándares

actuales. También se atenderá a las sugerencias de familias y deportistas para mejorar.

Entrada en vigor: Este protocolo entra en vigor en la fecha de su aprobación por la Junta

Directiva del Club Círculo Baloncesto y Conocimiento y será de cumplimiento inmediato

para todos los destinatarios. La aprobación se formaliza con la firma del presidente del club

al pie del documento oficial y se registra como norma interna.

Con estas acciones, el Club Círculo Baloncesto y Conocimiento quiere asegurarse de que el

Protocolo de Protección Integral no sea letra muerta, sino una realidad palpable en nuestra

comunidad deportiva. Nuestro compromiso es mantener un entorno sano, formativo y seguro en

el que niños, jóvenes y adultos puedan disfrutar del baloncesto con total confianza. Cada

miembro del club tiene un rol en esta misión, y juntos haremos del deporte un espacio libre de

violencia y lleno de valores positivos.

CIRCULO BALONCESTO y CONOCIMIENTO

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