
La Guía vuelve a rugir: más de 2.000 personas arropan al líder ante Chantada
Más de 2.000 personas empujaron al Okticket Círculo Gijón hacia su cuarta victoria consecutiva, 89-67 ante Ucoga Seguros CB Chantada. Samu Barros rozó el triple-doble, L.A. Paul volvió a brillar y un último cuarto de enorme autoridad terminó por romper un partido que los gijoneses dominaron de principio a fin.
Hay victorias que suman uno en la clasificación y otras que parecen significar algo más.
La del sábado tuvo mucho de lo segundo.
El Okticket Círculo Gijón derrotó por 89-67 a Ucoga Seguros CB Chantada, uno de los conjuntos más sólidos y experimentados de la competición, sumó su cuarta victoria consecutiva y continúa instalado en lo más alto de la clasificación.
Pero cuando terminó el partido y cientos de niños y niñas invadieron la pista buscando una fotografía, una firma o simplemente acercarse durante unos segundos a los jugadores, quedó la sensación de que aquella noche había sucedido algo que iba más allá del marcador.
Más de 2.000 personas habían convertido el Palacio de Deportes en una auténtica fiesta del baloncesto gijonés.
Y hacía mucho tiempo que en Gijón no se veía algo parecido.

Ganar desde el respeto
El Círculo sabía que delante tenía un rival que no admitía confianzas.
Chantada llegaba a Gijón como uno de esos equipos que conocen la categoría, que compiten cada posesión y que son capaces de castigar cualquier momento de relajación.
Por eso el partido se planteó desde el respeto.
Y la respuesta del equipo fue inmediata.
El Círculo salió sólido, concentrado y con intención de marcar el ritmo desde el comienzo. 26-21 en el primer cuarto y 45-37 al descanso.
No hubo escapada definitiva, pero sí una constante sensación de control.
Chantada permanecía cerca. El Círculo mandaba.
Las ventajas se movían durante buena parte del encuentro alrededor de los diez puntos y obligaban a mantener la concentración. Cada intento visitante por acercarse encontraba una respuesta local.
Después de tres cuartos, 61-52.
El partido todavía necesitaba una última decisión.

El último cuarto: cambiar para romper
Y ahí apareció una de las mejores versiones del Okticket Círculo Gijón.
El equipo fue utilizando diferentes registros y soluciones, modificando el ritmo del encuentro y buscando dónde podía hacer más daño a Chantada.
Hasta entonces se había tratado de controlar.
Ahora tocaba romper.
El resultado fue un último cuarto de 28-15.
La defensa elevó nuevamente la intensidad, el equipo pudo correr y las diferencias comenzaron a crecer. Lo que durante treinta minutos había sido una victoria trabajada terminó convertido en un triunfo de autoridad.
89-67.
Veintidós puntos de diferencia ante un rival que había obligado al Círculo a jugar con seriedad durante prácticamente toda la noche.

Samu Barros, director de orquesta
Dentro de un partido esencialmente colectivo hubo un nombre imposible de ignorar.
Samu Barros.
El capitán firmó uno de esos encuentros en los que un base parece tener siempre el partido bajo control.
22 puntos. 11 asistencias. 9 rebotes. 3 recuperaciones. 37 de valoración.
A un solo rebote del triple-doble.

Pero incluso esos números cuentan solo una parte de su partido.
Barros entendió cuándo acelerar, cuándo encontrar a un compañero y cuándo asumir la responsabilidad anotadora. Fue el director de un equipo que necesitaba paciencia durante tres cuartos y velocidad cuando llegó el momento de romper definitivamente el encuentro.
A su lado volvió a aparecer un magnífico L.A. Paul, autor de 24 puntos y 6 rebotes, con un excelente 3 de 5 desde la línea de tres puntos.
Paul fue una amenaza constante y otra de las grandes referencias ofensivas del Círculo.
Pero reducir el partido a dos jugadores sería injusto.
Porque nuevamente todos aportaron.

Alejandro Rodríguez “Chuchi” sumó 10 puntos y 6 rebotes; Aamari Smith y Rusly Alexander anotaron otros 10 cada uno; Joan Omoaruna volvió a ofrecer minutos de energía en la pintura y el equipo terminó capturando 46 rebotes, repartiendo 18 asistencias y firmando un extraordinario 26 de 30 desde el tiro libre.

Una canasta que valió mucho más que dos puntos
El marcador permitió además que los jóvenes volvieran a encontrar su espacio.
Y en los últimos minutos llegó una de las acciones más celebradas de toda la noche.
Fran Garrido, pudiendo buscar su propia anotación, encontró a Noé Torres y le regaló una asistencia para que el joven jugador anotase.
Dos puntos en el acta.
Mucho más que dos puntos para quienes estaban en la grada.
La canasta fue celebrada con enorme cariño por el público y resume una parte importante de lo que quiere representar este equipo: competir para ganar, pero también generar oportunidades para los jugadores que vienen detrás.
Noé terminó anotando esos dos puntos y participó también con un rebote y una recuperación.
Y después ocurrió algo todavía mejor
Sonó la bocina.
89-67.
Cuarta victoria.
Liderato.
Pero casi nadie se marchó.
Los niños comenzaron a acercarse a la pista. Después llegaron más. Y más.
En pocos minutos, el parquet del Palacio se llenó de jóvenes jugadores, familias y aficionados buscando una fotografía, un autógrafo o simplemente el recuerdo de haber estado cerca de sus jugadores.


La imagen era probablemente tan importante como la victoria.
Porque un club crece cuando gana partidos, pero sobre todo cuando consigue que una ciudad empiece a sentir que ese equipo también le pertenece.
En las gradas hubo representantes de la Federación de Baloncesto del Principado de Asturias, del mundo empresarial, del Sporting, del deporte y de diferentes ámbitos de la sociedad gijonesa.
Y alrededor de todos ellos, más de 2.000 personas.
Familias. Jugadores de cantera. Aficionados de siempre. Nuevos seguidores.
El Palacio volvió a sonar a baloncesto.
Los que también juegan el partido
Una noche así tampoco sería posible sin quienes muchas veces no aparecen en las estadísticas.
Los voluntarios del Círculo tuvieron que multiplicarse para atender la llegada de una cantidad de público extraordinaria: accesos, organización, atención a espectadores, pista, invitados y todas esas pequeñas tareas que solo se perciben cuando no funcionan.
Funcionaron.
Y detrás de esa imagen de un Palacio lleno existe también su trabajo.
Incansable, muchas veces invisible y absolutamente imprescindible.

Cuatro de cuatro
El Okticket Círculo Gijón ha comenzado la temporada con cuatro victorias consecutivas.
Santiago.
León en La Guía.
Vigo.
Chantada.
Cuatro partidos diferentes y cuatro respuestas distintas.
El equipo continúa creciendo, encontrando soluciones y dando espacio a todos sus jugadores. La pasada jornada la FEB ya destacaba el espectacular inicio gijonés y su liderato después del 3-0; una semana después, el Círculo ha añadido otra victoria ante un rival que llegaba con argumentos para poner a prueba esa condición.
Pero quizá el mejor resumen de la noche no esté en la clasificación.
Está en esa imagen final.
Los jugadores rodeados de niños.
Las familias todavía en las gradas.
El Palacio lleno de ruido cuando el partido ya había terminado.
El Círculo sigue líder.
Pero lo verdaderamente importante es que Gijón empieza a mirar de nuevo hacia La Guía.
Y eso puede valer mucho más que una victoria.
